El escultor Flavio Ochoa fue premiado ayer por la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño con el premio Pepino de Oro 2019 por su obra denominada “Deseo”, un arte tallado en piedra.
La quinta versión del Concurso Internacional de Artes Plásticas “Luz, Forma y Color del Carnaval Paceño” tuvo como ganador al reconocido escultor Ochoa. La premiación, que es parte del programa del Anata Carnaval Paceño 2019, se realizó la mañana del martes 19 de febrero en el Museo Tambo Quirquincho.
Según su autor, “Deseo” —obra de 60 centímetros tallada en piedra— representa a la fertilidad en el carnaval. “El Pepino es un personaje que se divierte. En mi obra él está rodeado de representaciones de la seducción”, explicó.
Este año participaron alrededor de 80 artistas.
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jueves, 21 de febrero de 2019
lunes, 31 de diciembre de 2018
Arte recrea monumentos, paseos y atractivos de La Paz
Pequeñas réplicas de edificios históricos de La Paz, como el antiguo Palacio de Gobierno o el templo de San Francisco, obras más modernas como los teleféricos, además de los rincones más emblemáticos de esa ciudad boliviana se encuentran en una maqueta de 40 metros hecha por un apasionado de la arquitectura.
Unos 2.500 objetos, entre edificios, monumentos, vehículos, personas y animales, son parte de esta ciudad recreada por el boliviano Milton Carballo, que ha dedicado 40 de sus 55 años para hacer las piezas de la maqueta con el mayor detalle posible.
Todo comenzó con la tradición familiar de colocar el belén o pesebre navideño en casa, explicó a Efe Carballo.
“Es una tradición familiar desde 1930, desde mis abuelos, mi padre y ahora yo, que me he dedicado más a (recrear) una ciudad de La Paz, no solamente el pesebre”, sostuvo.
Poco a poco surgió la idea de hacer un belén cada vez más grande, hasta llegar a hacer los monumentos y estructuras paceñas más representativas a escalas entre 1:100 y 1:400.
Los materiales que utiliza son mayormente reciclados, desde cartones, plásticos de todo tipo y cartulinas, hasta trozos de vidrio, poliestireno expandido, porcelana fría y palillos de madera.
Como la maqueta adquirió un tamaño cada vez mayor, ya no era posible exponerla solamente en casa, por lo que en la última década Carballo la ha llevado a distintos espacios de la ciudad, como el Museo Tambo Quirquincho o la Cinemateca Boliviana, pero siempre en la época navideña.
En esta ocasión, la ciudad a escala fue instalada en el Museo de la Revolución Nacional, donde permanecerá hasta el próximo 6 de enero.
Entre las piezas recreadas están estructuras como el Palacio de Gobierno, el Legislativo o el Palacio Consistorial, los templos de San Francisco y San Pedro, y edificios patrimoniales como uno que perteneció a Simón I. Patiño, uno de los tres barones del estaño, y que hoy es la sede de un importante banco boliviano.
También están la sede de la Casa de la Cultura del municipio, la antigua estación central, un cine paceño ya desaparecido e incluso una base militar, entre otras.
Para colocar los edificios, Carballo recreó también algunos sitios emblemáticos de La Paz, como el paseo de El Prado, la plaza Murillo o el Parque Mirador Montículo.
La modernidad de la ciudad se refleja en tres líneas de teleféricos, los autobuses del servicio municipal y réplicas de los inmensos puentes construidos por la alcaldía para unir barrios separados por profundos barrancos.
En el medio de la maqueta se alza el imponente Illimani, el nevado emblemático de tres picos que caracteriza el paisaje paceño.
Estatuas, monumentos, personas y animales, todos a escala, e incluso pedazos del tradicional desfile folclórico dedicado a Jesús del Gran Poder o de la feria cultural que se realiza los domingos en la ciudad engalanan las calles de esta pequeña urbe.
Carballo se tomó el trabajo de hacer la parte interior de algunos edificios, como el retablo de San Francisco, y de poner luces a las avenidas y a algunas estructuras, además de echar a andar los teleféricos.
“Es muy bonito ver en miniatura todas estas cosas porque es algo único. No hay algo similar en Bolivia (...) Esto es muy casero, muy espontáneo también”, resaltó.
Detrás del Illimani se aprecian algunos paisajes del altiplano paceño, incluidos el lago Titicaca, compartido con Perú, y la ciudadela prehispánica de Tiahuanaco, además del humilde belén en que nació el niño Jesús.
El tiempo para elaborar cada pieza varía según su complejidad, ya que, por ejemplo, hacer el Palacio Legislativo le tomó un mes, explicó el artista.
Para el próximo año, Carballo planea agregar un espacio que estará dedicado a la ciudad central de Cochabamba. (EFE)
Unos 2.500 objetos, entre edificios, monumentos, vehículos, personas y animales, son parte de esta ciudad recreada por el boliviano Milton Carballo, que ha dedicado 40 de sus 55 años para hacer las piezas de la maqueta con el mayor detalle posible.
Todo comenzó con la tradición familiar de colocar el belén o pesebre navideño en casa, explicó a Efe Carballo.
“Es una tradición familiar desde 1930, desde mis abuelos, mi padre y ahora yo, que me he dedicado más a (recrear) una ciudad de La Paz, no solamente el pesebre”, sostuvo.
Poco a poco surgió la idea de hacer un belén cada vez más grande, hasta llegar a hacer los monumentos y estructuras paceñas más representativas a escalas entre 1:100 y 1:400.
Los materiales que utiliza son mayormente reciclados, desde cartones, plásticos de todo tipo y cartulinas, hasta trozos de vidrio, poliestireno expandido, porcelana fría y palillos de madera.
Como la maqueta adquirió un tamaño cada vez mayor, ya no era posible exponerla solamente en casa, por lo que en la última década Carballo la ha llevado a distintos espacios de la ciudad, como el Museo Tambo Quirquincho o la Cinemateca Boliviana, pero siempre en la época navideña.
En esta ocasión, la ciudad a escala fue instalada en el Museo de la Revolución Nacional, donde permanecerá hasta el próximo 6 de enero.
Entre las piezas recreadas están estructuras como el Palacio de Gobierno, el Legislativo o el Palacio Consistorial, los templos de San Francisco y San Pedro, y edificios patrimoniales como uno que perteneció a Simón I. Patiño, uno de los tres barones del estaño, y que hoy es la sede de un importante banco boliviano.
También están la sede de la Casa de la Cultura del municipio, la antigua estación central, un cine paceño ya desaparecido e incluso una base militar, entre otras.
Para colocar los edificios, Carballo recreó también algunos sitios emblemáticos de La Paz, como el paseo de El Prado, la plaza Murillo o el Parque Mirador Montículo.
La modernidad de la ciudad se refleja en tres líneas de teleféricos, los autobuses del servicio municipal y réplicas de los inmensos puentes construidos por la alcaldía para unir barrios separados por profundos barrancos.
En el medio de la maqueta se alza el imponente Illimani, el nevado emblemático de tres picos que caracteriza el paisaje paceño.
Estatuas, monumentos, personas y animales, todos a escala, e incluso pedazos del tradicional desfile folclórico dedicado a Jesús del Gran Poder o de la feria cultural que se realiza los domingos en la ciudad engalanan las calles de esta pequeña urbe.
Carballo se tomó el trabajo de hacer la parte interior de algunos edificios, como el retablo de San Francisco, y de poner luces a las avenidas y a algunas estructuras, además de echar a andar los teleféricos.
“Es muy bonito ver en miniatura todas estas cosas porque es algo único. No hay algo similar en Bolivia (...) Esto es muy casero, muy espontáneo también”, resaltó.
Detrás del Illimani se aprecian algunos paisajes del altiplano paceño, incluidos el lago Titicaca, compartido con Perú, y la ciudadela prehispánica de Tiahuanaco, además del humilde belén en que nació el niño Jesús.
El tiempo para elaborar cada pieza varía según su complejidad, ya que, por ejemplo, hacer el Palacio Legislativo le tomó un mes, explicó el artista.
Para el próximo año, Carballo planea agregar un espacio que estará dedicado a la ciudad central de Cochabamba. (EFE)
sábado, 29 de diciembre de 2018
Tallado en árbol
Obras de arte talladas en madera por parte de los artistas paceños se lucen en El Montículo, en la zona de Sopocachi de la ciudad de La Paz. Se observa que los transeúntes se detienen para admirar los finos acabados en los troncos.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Escultores trabajan obras en piedras de hasta una tonelada en memoria a Túpac Katari
20 escultores tallan en piedras de hasta una tonelada obras en memoria al líder indígena Túpac Katari en la localidad de Peñas, departamento de La Paz, en el Primer Encuentro Plurianual de Escultura en Piedra, organizado por el Ministerio de Culturas y Turismo.
“No es solo una competencia, se trata de rescatar y revalorizar los hechos históricos en torno a un héroe, un símbolo de lucha y tenacidad, también damos valor a nuestros artistas durante los ocho días de su trabajo”, señaló el director general de Descolonización, Leoncio Gutiérrez.
Los artistas realizan su trabajo en Peñas, donde el 14 de noviembre de 1781 Túpac Katari fue sentenciado a muerte, atado con sogas por sus piernas y brazos a cuatro caballos, y luego descuartizado.
Compiten los escultores: Gonzalo Condarco Carpio, José Mamani Gutiérrez, Jorge Altamirano Apaza, Juan de la Cruz Heredia Sunagua, German Calizaya López, María Savall, Wilfredo Gutiérrez Cutile, Efraín Calizaya Loza, Flavio Ochoa Quispe, Max Limachi Condori, Víctor Colque Vásquez, Omar Ramírez Cruz, Deymar Mamani Laime, Rodolfo Clemente Gallardo, José Copaico Urquizu, Roly Rollano Mamani, Raúl Alvarado Claudio, Pedro Guzmán Miranda, Luis Chumacero Gutiérrez y Rodrigo Espejo Garabito.
Los ganadores serán galardonados en un acto especial en Peñas el 14 de noviembre en un acto especial en la Casa de la Sentencia y se realizará una Feria Turística Artesanal ‘Volveré y seré millones’.
El primer lugar del concurso será premiado con Bs 25.000, el segundo con Bs 10.000 y a los mejores finalistas con Bs 1.000, además de diplomas de reconocimiento a su trabajo.
Las obras de los escultores pasaran a propiedad del Estado, que salvaguardará, custodiará y exhibirá los trabajos en los lugares en los que el líder Túpac Katari hizo historia.
lunes, 15 de octubre de 2018
Taller replica a personajes del cine
El patio de una casa, casi en la cima de una de las montañas que rodean La Paz, se ha convertido en un prodigioso taller donde se emula a muchos de los personajes de ficción más famosos del mundo, a través de un cuidadoso proceso artesanal a cargo del artista boliviano Ramiro Sirpa.
Cuando la demanda aumenta, el taller de Sirpa se extiende hasta la calle con figuras a medio hacer en fibra de vidrio como la de “Chucky, el muñeco diabólico”, propia de una película de la década de 1990, una máscara de Iron Man tan grande como un automóvil o las representaciones del reciente film de terror “La monja”.
Sirpa contó que su labor como artista se inició hace 16 años, cuando comenzó a repicar figuras de ficción o de grupos de rock clásicos que “no habían en Bolivia”, como parte de una afición personal, ya que al principio eran para él.
El artista recordó que las primeras imágenes que creó hace casi dos décadas fueron varios personajes de “La guerra de las galaxias” o de Eddie, el personaje característico del grupo de metal británico Iron Maiden, todo hecho de “manera artesanal”, hasta que le comenzaron a pedir réplicas personalizadas.
El creador mencionó que su método de trabajo “es complejo”, ya que pasa por hacer modelos en arcilla o plastilina de modelar, hacer el diseño exacto en escultura y vaciar el molde.
“Luego de eso hacemos el vaciado del original, luego a pulir y (finalmente) la caracterización del personaje”, resaltó.
Con esa precisión están hechas las máscaras de Thanos, el villano de la película “Los Vengadores”, del fauno de “El laberinto del fauno”, o de “Hellboy”, del film del mismo nombre.
Uno de sus motivos de orgullo fue una representación de Hulk, de más de tres metros, con motivo del estreno de la película “Thor: Ragnarok” el año pasado, cuya figura a escala fue expuesta en uno de los mejores cines de la ciudad.
“(Hulk) era uno de los más complejos, porque seguíamos en el proceso de aprender (la técnica). Luchando y luchando salió, tardamos tres meses y medio”, recordó Sirpa.
Justamente, las creaciones como aquella han hecho que su trabajo cobre protagonismo, que los canales de televisión locales le pidan entrevistas y cobre popularidad en las redes sociales.
Su trabajo ha sido valorado también por sus vecinos, quienes habitualmente lo visitan para preguntar sobre su obra y aprovechar para tomarse una fotografía con alguna de ellas, cuando está concluida.
Junto a él trabajan otras dos personas, son “amigos de la zona” y dependiendo de la cantidad de pedidos que tenga, incorpora a otros colaboradores bajo un ritmo de producción que se resiste a seguir patrones industriales.
“No trabajo en 3-D”, señaló el autor, que consideró que la verdadera riqueza del arte está en el trabajo manual.
“Puedo apretar un botón, pero no me gusta. Ahí es donde muere todo lo que es el arte”, señaló este artesano, que defendió que dar un salto técnico implica convertirse en empresario y dejar de ser artista.
Defensor de un modo de vida sencillo y afincado en una de las villas de La Paz, aseguró que entre sus metas “no está tener dinero”, sino que lo que quiere es “ser parte” del proceso de elaboración de cada una de sus creaciones.
“Cada día estamos aprendiendo, nos equivocamos, pero no nos rendimos”, recalcó con un tono de satisfacción.
Parte de su trabajo está enfocado a transmitir su técnica a quienes deseen aprenderla y que incluso puedan mejorar aquello que ha logrado hasta ahora.
“Por mí que crezcan todos (...), si hay más artistas, mejor para mí”, respondió tras ser consultado sobre los riesgos de una futura competencia.
Sirpa busca, desde su historia, demostrar que en condiciones difíciles “se pueden hacer bonitas cosas”, que no es preciso “tener lo último” en tecnología para poder lograrlo y que tan solo es cuestión de “tener ganas”.
Uno de sus proyectos está enfocado en hacer la mayor cantidad de personajes para presentar una exposición, mientras que otro está orientado a representar figuras históricas de Bolivia y del resto de Latinoamérica. (EFE)
Cuando la demanda aumenta, el taller de Sirpa se extiende hasta la calle con figuras a medio hacer en fibra de vidrio como la de “Chucky, el muñeco diabólico”, propia de una película de la década de 1990, una máscara de Iron Man tan grande como un automóvil o las representaciones del reciente film de terror “La monja”.
Sirpa contó que su labor como artista se inició hace 16 años, cuando comenzó a repicar figuras de ficción o de grupos de rock clásicos que “no habían en Bolivia”, como parte de una afición personal, ya que al principio eran para él.
El artista recordó que las primeras imágenes que creó hace casi dos décadas fueron varios personajes de “La guerra de las galaxias” o de Eddie, el personaje característico del grupo de metal británico Iron Maiden, todo hecho de “manera artesanal”, hasta que le comenzaron a pedir réplicas personalizadas.
El creador mencionó que su método de trabajo “es complejo”, ya que pasa por hacer modelos en arcilla o plastilina de modelar, hacer el diseño exacto en escultura y vaciar el molde.
“Luego de eso hacemos el vaciado del original, luego a pulir y (finalmente) la caracterización del personaje”, resaltó.
Con esa precisión están hechas las máscaras de Thanos, el villano de la película “Los Vengadores”, del fauno de “El laberinto del fauno”, o de “Hellboy”, del film del mismo nombre.
Uno de sus motivos de orgullo fue una representación de Hulk, de más de tres metros, con motivo del estreno de la película “Thor: Ragnarok” el año pasado, cuya figura a escala fue expuesta en uno de los mejores cines de la ciudad.
“(Hulk) era uno de los más complejos, porque seguíamos en el proceso de aprender (la técnica). Luchando y luchando salió, tardamos tres meses y medio”, recordó Sirpa.
Justamente, las creaciones como aquella han hecho que su trabajo cobre protagonismo, que los canales de televisión locales le pidan entrevistas y cobre popularidad en las redes sociales.
Su trabajo ha sido valorado también por sus vecinos, quienes habitualmente lo visitan para preguntar sobre su obra y aprovechar para tomarse una fotografía con alguna de ellas, cuando está concluida.
Junto a él trabajan otras dos personas, son “amigos de la zona” y dependiendo de la cantidad de pedidos que tenga, incorpora a otros colaboradores bajo un ritmo de producción que se resiste a seguir patrones industriales.
“No trabajo en 3-D”, señaló el autor, que consideró que la verdadera riqueza del arte está en el trabajo manual.
“Puedo apretar un botón, pero no me gusta. Ahí es donde muere todo lo que es el arte”, señaló este artesano, que defendió que dar un salto técnico implica convertirse en empresario y dejar de ser artista.
Defensor de un modo de vida sencillo y afincado en una de las villas de La Paz, aseguró que entre sus metas “no está tener dinero”, sino que lo que quiere es “ser parte” del proceso de elaboración de cada una de sus creaciones.
“Cada día estamos aprendiendo, nos equivocamos, pero no nos rendimos”, recalcó con un tono de satisfacción.
Parte de su trabajo está enfocado a transmitir su técnica a quienes deseen aprenderla y que incluso puedan mejorar aquello que ha logrado hasta ahora.
“Por mí que crezcan todos (...), si hay más artistas, mejor para mí”, respondió tras ser consultado sobre los riesgos de una futura competencia.
Sirpa busca, desde su historia, demostrar que en condiciones difíciles “se pueden hacer bonitas cosas”, que no es preciso “tener lo último” en tecnología para poder lograrlo y que tan solo es cuestión de “tener ganas”.
Uno de sus proyectos está enfocado en hacer la mayor cantidad de personajes para presentar una exposición, mientras que otro está orientado a representar figuras históricas de Bolivia y del resto de Latinoamérica. (EFE)
jueves, 4 de octubre de 2018
Culturas lanza convocatoria para esculpir obras de piedra en memoria a los 237 años del descuartizamiento de Túpac Katari
El Ministerio de Culturas y Turismo (MCyT) a través del Viceministerio de Descolonización lanzó la convocatoria al concurso Primer Encuentro Plurianual de Escultura en Piedra, en memoria a los 237 años del descuartizamiento del líder indígena Túpac Katari.
Los artistas que se inscriban deberán permanecer por ocho días en la localidad de Peñas, del 5 al 13 de noviembre, con sus propias herramientas, donde se les proporcionará el material y se les pagará la estadía, en ese tiempo deberán esculpir una obra con la temática de la sentencia y descuartizamiento del líder indígena, según la convocatoria.
“El objetivo es promover la memoria histórica de lo que significó Túpac Katari, su legado histórico, cultural y social, a partir de los conocimientos y saberes ancestrales sobre todo en la aplicación de las técnicas de la escultura en material lítico”, explicó el jefe de la Unidad de Gestión para la Descolonización, Osvaldo Cruz.
Hasta el 14 de octubre, los artistas deberán inscribirse, enviando una solicitud en sobre cerrado, a la Casa del Artista, ubicada en la calle Potosí esquina Ayacucho, hasta el viernes 14 de octubre de 2018 o mediante correo electrónico a osvaldocruzres@hotmail.com.
“Podrán participar todas y todos los bolivianos, sin importar el lugar de radicatoria, en el caso de las personas que radiquen en el interior del país o fuera de Bolivia se tomará en cuenta la fecha de envío de la documentación, también podrán participar extranjeros, sin restricción de nacionalidad”, indicó Cruz.
La información requerida de cada uno de los participantes: nombre completo, curriculum vitae, fotografías de su obra artística, fotocopia simple del carnet de registro de artista emitida por el Ministerio de Culturas y Turismo, carnet de identidad o documento de radicatoria para extranjeros y fotocopia de la misma, su seudónimo, dirección domiciliaria, número de teléfono fijo, celular, correo electrónico y datos curriculares en un espacio no mayor a las 15 líneas.
El reconocimiento a la mejor escultura será premiado el 14 de noviembre con Bs. 25.000, el segundo lugar con Bs 10.000 y a los mejores finalistas con Bs 1.000 y diplomas. Las obras pasan a ser automáticamente de propiedad del Estado y serán exhibidas en los lugares en los que el Líder Tupaj Katari hizo historia.
En 1781, una vez que fue tomado como prisionero, Tupaj Katari fue sometido a una sentencia el 13 de noviembre y al día siguiente el 14 de noviembre, fue aplicada la ejecución donde lo ataron con unas cuerdas de las manos y piernas y estas al otro extremo estaban amarradas a cuatro caballos que terminaron descuartizándolo.
Con datos del Ministerio de Culturas
lunes, 17 de septiembre de 2018
#WikiLovesMonuments Fotografía Bolivia en concurso de monumentos
Por segunda vez, Bolivia es parte del concurso mundial de fotografía de monumentos Wiki Loves Monuments, que en esta ocasión congrega a 43 países. El concurso que está en vigencia por este mes es emprendido por la Fundación Wikimedia, como organización matriz del proyecto Wikipedia.
La finalidad es obtener el mayor número de fotografías de monumentos declarados como patrimonio, para publicarlas bajo licencias libres en Wikipedia y Commons, y, de esa manera, obtener una visión conjunta del patrimonio nacional y mundial como un paso importante para su conservación, indicó Olga Paredes, una de las coordinadoras del evento en Bolivia.
“El éxito que tuvo el concurso en el 2013 nos ha animado a relanzar el concurso en nuestro país, esta vez buscando alianzas a mediano y largo plazo con instituciones educativas como las universidades y sus facultades de arquitectura, turismo, antropología y otras que trabajan con investigación o patrimonio en el país, que nos permitirá trabajar con los artículos enciclopédicos sobre estos monumentos y tenerlos disponibles para todos en Wikipedia”, detalló la Coordinadora.
En Bolivia, el concurso es organizado por el grupo voluntario de wikimedistas, quienes publicaron una lista de los monumentos que pueden ser fotografiados en cada uno de los nueve departamentos. La lista está disponible en el sitio http://wlm.wikimedia.org.bo/
Paredes indicó que el concurso consta de dos etapas: en la primera se elegirán a las diez mejores fotografías en el nivel nacional; en la segunda, los ganadores bolivianos competirán con los participantes de los otros países.
En esta versión del concurso en Bolivia también se incorporan dos secciones: la mención mujeres, que trata de incentivar la participación femenina otorgando premios especiales a aquellas mujeres que suban el mayor número de fotografías; y la sección para sitios funerarios y de culto, que busca visibilizar y promover la conservación de estos espacios; en esta última sección se elegirán las tres mejores fotografías.
La finalidad es obtener el mayor número de fotografías de monumentos declarados como patrimonio, para publicarlas bajo licencias libres en Wikipedia y Commons, y, de esa manera, obtener una visión conjunta del patrimonio nacional y mundial como un paso importante para su conservación, indicó Olga Paredes, una de las coordinadoras del evento en Bolivia.
“El éxito que tuvo el concurso en el 2013 nos ha animado a relanzar el concurso en nuestro país, esta vez buscando alianzas a mediano y largo plazo con instituciones educativas como las universidades y sus facultades de arquitectura, turismo, antropología y otras que trabajan con investigación o patrimonio en el país, que nos permitirá trabajar con los artículos enciclopédicos sobre estos monumentos y tenerlos disponibles para todos en Wikipedia”, detalló la Coordinadora.
En Bolivia, el concurso es organizado por el grupo voluntario de wikimedistas, quienes publicaron una lista de los monumentos que pueden ser fotografiados en cada uno de los nueve departamentos. La lista está disponible en el sitio http://wlm.wikimedia.org.bo/
Paredes indicó que el concurso consta de dos etapas: en la primera se elegirán a las diez mejores fotografías en el nivel nacional; en la segunda, los ganadores bolivianos competirán con los participantes de los otros países.
En esta versión del concurso en Bolivia también se incorporan dos secciones: la mención mujeres, que trata de incentivar la participación femenina otorgando premios especiales a aquellas mujeres que suban el mayor número de fotografías; y la sección para sitios funerarios y de culto, que busca visibilizar y promover la conservación de estos espacios; en esta última sección se elegirán las tres mejores fotografías.
miércoles, 12 de septiembre de 2018
El salón del ISBA alberga a la Expo Esculturas
El Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA) "María Delgadillo", se caracteriza por haber formado a varias generaciones de artistas plásticos, quienes se destacan en diferentes técnicas, muestra de ello es la exposición de flamantes egresados que presentan sus esculturas en una muestra que durará una semana en ambientes de la institución.
La muestra sirve para determinar el grado de preparación con el que salen los artistas del ISBA, tomando en cuenta que se emplea mucho de lo que aprendieron en los seis semestres dentro la institución, principalmente en el manejo de la composición.
El responsable de la materia, Tito Yugar, siente que en la muestra se puede observar un talento creciente de los egresados, porque reflejan todo lo aprendido, llenando de satisfacción a quienes fueron los responsables de su formación.
Como representante de los expositores, Salomón Solares, explicó que es un reflejo de lo que quieren como artistas, para ello buscan consolidar nuevos espacios para llevar sus obras.
En la muestra se encuentran temas religiosos, devocionales, folklóricos y hasta mitológicos, brindando una variedad para que las personas disfruten del talento de los jóvenes artistas.
De la exposición participan: Genny Merly Rojas Ignacio, Nelson Gareca Estrada, Paola Rocío Machaca Condori, Judith Mamani Apaza, Esther Mamani Bueno, Carolina Valentina Rioja Tuerdohleb, Henry Copa Aregón, Salomón Solares Quispe, Marcelo Gonzales Morales, Sigridt Choque Choque y Armando Yave Velásquez.
En otras oportunidades, el salón de exposiciones del ISBA se encontraba cerrado, pero con el nuevo sistema de seguridad, se mantendrán las puertas abiertas para que el público disfrute de las propuestas artísticas.
martes, 11 de septiembre de 2018
El boliviano que talla el arte en Italia
En el atrio de la iglesia Nuestra Señora del Carmen, en Riberalta, un Arturo Hurtado Oliver de ocho años mostraba orgulloso su premio por haber obtenido el tercer puesto en un concurso de pintura organizado por el sacerdote del pueblo. De ese momento pasaron casi 60 años y aquel niño exigente consigo mismo se ha convertido hoy en un escultor que triunfa en Italia, la cuna de los principales cinceladores del mundo.
Entre estatuas de Miguel Ángel, Donatello y Cellini, las obras de un boliviano recorren salas de Milán, Florencia, Roma, Venecia (Italia), Berlín (Alemania), Barcelona (España), Bruselas (Bélgica), Nueva York y Los Ángeles (Estados Unidos). “Todos saben que soy boliviano, para mí es un orgullo”, dice desde su residencia en Marina di Carrara, en la región de Toscana (Italia), donde se ha establecido con su familia.
“Desde siempre” responde cuando se le pregunta desde cuándo le gustó el arte. Nacido el 4 de julio de 1951 en Riberalta, Beni, en su niñez solía intercalar los juegos callejeros con pinceles y lápices para dibujar. Hace aproximadamente seis décadas, Constanza —su hermana mayor— se enteró de que el cura había convocado a un certamen de arte para mayores y menores de edad. “Como dibujas muy bonito, tienes que concursar”, le dijo.
Monaguillo del templo, los dibujos y pinturas de Arturo estaban (y están) relacionados con escenas de la Biblia, como la que presentó a la competición, una escena del libro de Samuel, en la que el israelita David lanza una piedra desde su honda y ésta hiere de muerte al filisteo Goliat.
Riguroso como es, cuando estaba a punto de terminar su obra se dio cuenta de que había una pequeña mancha en su pintura, así es que estrujó la hoja y la botó al basurero. “No voy a concursar porque no me gustó el dibujo”, respondió a su hermana, quien, con mucha paciencia y cariño, retiró la obra, la enderezó y la planchó para que, finalmente, la escena de David y Goliat obtuviera el tercer lugar.
“Desde ese momento comenzó mi gusto por pintar y esculpir”. Estudiante del Colegio Nacional Pedro Kramer, prosiguió sus estudios en La Paz, donde se graduó, en la Academia Nacional de Bellas Artes, en las especialidades de Pintura y Dibujo Académico y, después, en la de Escultura, bajo la dirección de “mi gran maestro” Víctor Zapana, uno de los más notables representantes de la escultura boliviana, a quien colaboró en la creación de El Ekeko (hecho de piedra granito).
Aquel 1977 iba a ser el año de grandes cambios en su vida, pues, además de colaborar a Zapana y presentar exposiciones en la sede de gobierno, obtuvo una beca en la Academia de Bellas Artes de Roma y después en L’Istituto Professionale de Stato per l’Industria e l’Artiginiato del Marmo Stato Pietro Tacca, en Carrara, “y sucede que me quedé a vivir con el arte, gracias a un empeño constante”.
Con obras enmarcadas en el realismo expresionista, sus exposiciones han estado en Italia, Alemania, España, Bélgica y Estados Unidos, donde recibió premios por esculturas de influencia católica y, obviamente, de la cultura boliviana.
Ha establecido su residencia en Marina di Carrara, en Toscana, donde administra Kosmos Marmo, una empresa que crea esculturas de estilo clásico, moderno y contemporáneo. Sin embargo, “la sangre me lleva al lugar donde nací”. Arturo quiere ver a sus amigos de infancia y piensa, primero, en presentar una exposición de sus obras en el país y, después, retornar de manera definitiva para enseñar a sus connacionales, y demostrar que los bolivianos “pueden estar en la vanguardia de cualquier ámbito de Europa y Estados Unidos”.
Fotos: Gentileza de Arturo Hurtado
miércoles, 20 de junio de 2018
martes, 24 de abril de 2018
Exposición colectiva de ceramistas en La Paz
El talento de 15 ceramistas innatos y otros formados académicamente podrá ser apreciado el viernes 27, a partir de las 19.00 horas, en Casa Azul de San Miguel. El ingreso es libre.
Falta poco para que los ceramitas independientes se encuentren y expongan al público sus obras, con la posibilidad de ofrecer a la venta lo mejor de sus trabajos hechos con arcilla.
Walter Melendres, proveniente de una familia vinculada a este arte, en la provincia Jesús de Machaca de La Paz, explicó a EL DIARIO que desde sus cinco años utilizó la cerámica para hacer obras de arte y a su mayoría de edad su trabajo fue exportado al exterior, principalmente a Alemania.
"Desde niño apliqué la arcilla gracias a mi padre, primero hacia figuras tiwanakotas (...) Soy autodidacta, no pasé curso alguno", declaró.
En el encuentro de ceramistas, los visitantes podrán encontrar una variedad de accesorios útiles para el hogar o para lucir en el cuerpo como los aretes hechos a mano, así como los del maestro Araceli Rodas, quien estudió Artes Plásticas en la UMSA.
"Mi especialidad es pintura, pero hace un año y medio empecé con un proyecto Andrómeda, en el que hago joyas con cerámica y plata", explicó Rodas.
Los visitantes podrán adquirir diferentes accesorios únicos y de manos competitivas.
La propietaria de Casa Azul dijo que aquel espacio es un sitio para posibilitar el impulso a los artistas bolivianos en diferentes ámbitos.
"Queremos mostrar a la gente que podemos dar un regalo hecho con las manos y que puede ser muy competitivo", sostuvo.
Casa Azul está ubicada en San Miguel, calle Enrique Peñaranda y Jaime Mendoza, Bloque Q número 13.
Falta poco para que los ceramitas independientes se encuentren y expongan al público sus obras, con la posibilidad de ofrecer a la venta lo mejor de sus trabajos hechos con arcilla.
Walter Melendres, proveniente de una familia vinculada a este arte, en la provincia Jesús de Machaca de La Paz, explicó a EL DIARIO que desde sus cinco años utilizó la cerámica para hacer obras de arte y a su mayoría de edad su trabajo fue exportado al exterior, principalmente a Alemania.
"Desde niño apliqué la arcilla gracias a mi padre, primero hacia figuras tiwanakotas (...) Soy autodidacta, no pasé curso alguno", declaró.
En el encuentro de ceramistas, los visitantes podrán encontrar una variedad de accesorios útiles para el hogar o para lucir en el cuerpo como los aretes hechos a mano, así como los del maestro Araceli Rodas, quien estudió Artes Plásticas en la UMSA.
"Mi especialidad es pintura, pero hace un año y medio empecé con un proyecto Andrómeda, en el que hago joyas con cerámica y plata", explicó Rodas.
Los visitantes podrán adquirir diferentes accesorios únicos y de manos competitivas.
La propietaria de Casa Azul dijo que aquel espacio es un sitio para posibilitar el impulso a los artistas bolivianos en diferentes ámbitos.
"Queremos mostrar a la gente que podemos dar un regalo hecho con las manos y que puede ser muy competitivo", sostuvo.
Casa Azul está ubicada en San Miguel, calle Enrique Peñaranda y Jaime Mendoza, Bloque Q número 13.
lunes, 5 de marzo de 2018
Obra Ekeko hacia el mar gana premio municipal
La Secretaría de Culturas del municipio paceño entregó el Gran Premio Ekeko 2018 a la obra trabajada en piedra blanca de Flavio Ochoa con el título Ekeko hacia el mar. Se trata de un concurso de miniaturas para Alasita.
La pieza muestra el recorrido triunfal que hace el diosecillo de la abundancia hacia las costas del Pacífico, como un tributo a la soberanía de los bolivianos. El trabajo recibió además la suma de 5.000 bolivianos.
La presentación de las obras y la entrega de los premios se desarrollaron ayer en un acto especial en el Museo Costumbrista de la ciudad de La Paz.
El primer lugar en la categoría de vaciado en yeso, referida a figuras humanas de animales, máscaras, proyectos de estatuas, monumentos o maquetas de construcción, se otorgó a la obra Conjunto autóctono celebrando la feria de Alasita de Juan Carlos Mendoza, quien recibió un monto de Bs 3.500. Las obras Iqiqu andino de Isabel Olivares; Mallku de Rubén Mamani; Clásico amistoso de tradiciones de Ronald Patzy; Pachamama, rincón del tigre de Rufino Mamani fueron ganadoras en las especialidades de metal, madera, cerámica y técnicas mixtas (cestería, peletería, talabartería, reciclado, instrumentos de viento o percusión), cada una de ellas premiadas con Bs 3.000.
En total se repartieron premios en valor de 32.000 bolivianos en 11 categorías. El objetivo del evento es incentivar la creación de miniaturas originales que además destaquen la reciente nominación de Patrimonio que hizo la Unesco a “Los recorridos y rituales durante la Alasita en la ciudad de La Paz”.
viernes, 2 de marzo de 2018
lunes, 8 de enero de 2018
Templete de plaza del Estadio será restaurado
El templete semisubterráneo –considerado patrimonio arqueológico de La Paz– que se encuentra frente al estadio Hernando Siles, en la plaza Tejada Sorzano, inicialmente será removido y posteriormente restaurado, según información oficial.
El secretario de Infraestructura Pública de la Comuna paceña, Rodrigo Soliz, informó que especialistas para la construcción de dos viaductos y un edificio de parqueos serán los encargados de remover el templete.
El templete semisubterráneo que se encuentra frente al estadio Hernando Siles, en la plaza Tejada Sorzano, inicialmente será removido por especialistas para la construcción de dos viaductos y un edificio de parqueos, añadió. Posteriormente, una vez terminado el proyecto, el patrimonio arqueológico será restaurado y reensamblado en su lugar.
“Este templete va a ser removido en forma inicial, hemos contratado en el proceso del diseño del proyecto a antropólogos, arqueólogos, que nos indicaban el cómo debe de ser desarmado el templete. Cómo deben ser encajonados, dónde tienen que ser guardados y, posteriormente, cómo tienen que ser restaurados”, explicó.
Los especialistas supervisarán todo el proceso hasta que el templete vuelva a ser armado, que será luego de terminar las obras del viaducto.
RÉPLICA
La plaza del estadio, plaza Tejada Sorzano, se encuentra ubicada en el barrio de Miraflores al frente del estadio Olímpico Hernando Siles.
En el sitio se encuentra una réplica del templete semisubterráneo del complejo arqueológico de Tiwanacu. En el sitio, imitando al original, que expone cabezas incrustadas en piedra pero moldeadas en cemento y en el centro del templete se halla una réplica del Monolito Benett.
SOBRE EL PROYECTO VIADUCTO
Según información municipal, el viaducto de la zona del estadio solucionará el tema vial, el peatonal y facilitará el acceso al área cultural del templete que se tenía en el sector.
Adicionalmente, en el ámbito vial, la autoridad indica que ya no habrá congestión y el tráfico vehicular será muy fluido. Esto a través del viaducto Saavedra, que ingresa desde su parte baja y sale a su parte alta, y de carril de bajada estará el viaducto Pinilla, que conecta la Pinilla con la parte baja de la avenida Saavedra.
El secretario de Infraestructura Pública de la Comuna paceña, Rodrigo Soliz, informó que especialistas para la construcción de dos viaductos y un edificio de parqueos serán los encargados de remover el templete.
El templete semisubterráneo que se encuentra frente al estadio Hernando Siles, en la plaza Tejada Sorzano, inicialmente será removido por especialistas para la construcción de dos viaductos y un edificio de parqueos, añadió. Posteriormente, una vez terminado el proyecto, el patrimonio arqueológico será restaurado y reensamblado en su lugar.
“Este templete va a ser removido en forma inicial, hemos contratado en el proceso del diseño del proyecto a antropólogos, arqueólogos, que nos indicaban el cómo debe de ser desarmado el templete. Cómo deben ser encajonados, dónde tienen que ser guardados y, posteriormente, cómo tienen que ser restaurados”, explicó.
Los especialistas supervisarán todo el proceso hasta que el templete vuelva a ser armado, que será luego de terminar las obras del viaducto.
RÉPLICA
La plaza del estadio, plaza Tejada Sorzano, se encuentra ubicada en el barrio de Miraflores al frente del estadio Olímpico Hernando Siles.
En el sitio se encuentra una réplica del templete semisubterráneo del complejo arqueológico de Tiwanacu. En el sitio, imitando al original, que expone cabezas incrustadas en piedra pero moldeadas en cemento y en el centro del templete se halla una réplica del Monolito Benett.
SOBRE EL PROYECTO VIADUCTO
Según información municipal, el viaducto de la zona del estadio solucionará el tema vial, el peatonal y facilitará el acceso al área cultural del templete que se tenía en el sector.
Adicionalmente, en el ámbito vial, la autoridad indica que ya no habrá congestión y el tráfico vehicular será muy fluido. Esto a través del viaducto Saavedra, que ingresa desde su parte baja y sale a su parte alta, y de carril de bajada estará el viaducto Pinilla, que conecta la Pinilla con la parte baja de la avenida Saavedra.
viernes, 7 de julio de 2017
Ramón Tito, 40 años de transformar la piedra en arte
El padre de Ramón Tito trabajaba la piedra para ser utilizada en edificaciones o con fines decorativos, pero él vio en esas piedras, que extraían de los alrededores del lago Titicaca, otra cosa. En ellas descubrió formas femeninas, de animales y figuras abstractas que empezó a esculpir a los 25 años y que ahora, 40 años después, pueblan su obra artística.
Una muestra de su trabajo se podrá apreciar, desde hoy, a las 20:00, en la galería de arte del hotel Los Tajibos.
Ramón Tito Villegas nació el año 1954 en La Paz y estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes, Hernando Siles, de donde egresó con las especialidades de Pintura (1980), Escultura (1982) y Grabado (1984). Sin embargo, la escultura ha sido su principal fuente de inspiración y a la que más tiempo le ha dedicado. Su materia prima ha sido la piedra, que transforma y pareciera dar vida en sus siluetas femeninas y de animales. De igual modo sus figuras abstractas son una provocación a los sentidos y a la imaginación del que las contempla.
La colección que desde hoy presenta Ramón Tito en Santa Cruz fue creada en piedras de basalto, arenisca, alabastro y mármol.
miércoles, 5 de julio de 2017
San Rafael, restaurador
Su expresión es de tristeza, como si estar postrado en aquella silla blanca le causara una pena eterna. El niño de dos siglos tiene la mirada gacha, vestido solo con una bombacha blanca. En eso, Rafael Gonzales ingresa a la habitación pequeña atiborrada de obras de arte y alza al pequeño para analizar cómo hará su trabajo. Él es un restaurador que lleva más de 22 años siendo el reconstructor y creador de imágenes sacras, además de coleccionista furtivo de antigüedades en Rafael’s Colonial Art, en la tradicional San Pedro.
La criatura que sostiene en sus brazos es un Niño de Praga de un metro de alto, con estructura de madera maguey, cabello natural y ojos de vidrio que a la primera impresión parecen reales. Ahora está prácticamente desnudo, con las manos como si pidiera limosna, una ayuda del “santo restaurador”. A Rafael le gustan las artes desde muy joven. De hecho, en el colegio se destacaba en las clases de talleres, pintura y artes plásticas, de tal manera que sus profesores se quedaban con sus trabajos como recuerdo. Por esa razón, cuando terminó el colegio, viajó a Buenos Aires (Argentina) para estudiar Bellas Artes y luego trabajó en la fabricación de lámparas. Sin embargo, el ajetreo de esa ciudad le incomodaba, empezó a extrañar la quietud y tranquilidad de las calles paceñas, motivos suficientes para preparar el retorno y no irse más.
En su nueva etapa, cuando daba los primeros pasos como artista independiente, conoció a Ingrid Crespo, quien tiempo después se convertiría en su esposa y principal socia en el taller. Como en cualquier oficio, esta forma de arte para la conservación tiene varias subespecialidades, como la pintura, el tallado o la restauración. El restaurador no es solo un pintor-artista que iguala los colores originales de un cuadro o el que —como creen muchos— maltrata una obra con el uso de disolventes indebidos. Al contrario, se trata de un profesional que conoce el método y materiales del trabajo que está interviniendo. Es por ello que en un rincón de Rafael’s Colonial Art hay una pequeña biblioteca con todo lo relacionado a pinturas, esculturas y antigüedades. Rafael, quien abrió la tienda para pintar cuadros y hacer tallados, al final se decantó por la restauración, en especial por el arte sacro, ya que la mayoría de sus clientes le llevan figuras del Niño Jesús, la Virgen María y otros patronos. Ubicado en la calle Boquerón esquina Luis Lara, al frente de la parada de minibuses que se trasladan a Río Abajo, la tienda tiene dos mostradores como si fueran guardias que protegen las antigüedades.
Confundido entre carpinterías y a orillas del popular mercado Rodríguez, la tienda-taller parece un espacio reducido, con unas cuantas figuras de santos; pero al cruzar la puerta, uno se lleva la grata sorpresa de ingresar a un mundo de ensueño.
Arcabuceros, San Francisco, la Virgen María, el Tata Santiago y un teléfono antiguo forman parte de la colección.
Una estufa metálica a carbón, un botellón de vidrio de tono violeta y unos cascos de la Segunda Guerra Mundial son la antesala de un sinfín de estatuillas. En el desorden está el orden del establecimiento. Lo primero que llama la atención son las lámparas que cuelgan del techo, con adornos de vidrio y acabados perfectos. Es necesario detenerse para observar la tienda de modo minucioso. Lo más fácil de reconocer es la Virgen María, de diversos tamaños, colores y posturas. Luego está Jesús, desde los niños cusqueños hasta el crucificado. Lo complejo es saber los nombres de los santos, aunque Rafael se encarga de responder todas las dudas. En el enredo de historias, las miradas se concentran en el altar republicano detrás del escritorio de San Restaurador. Es un ornamento hecho de cedro, con terminación de oro viejo. Por el acabado perfecto, varias personas preguntan de qué iglesia lo trajeron, pero se trata de un trabajo que Rafael hizo en dos años, con el objetivo de demostrar el cariño por las figuras.
Hace algo más de dos décadas, la tienda era un pequeño mostrador de trabajos, ya que el artista debía salir constantemente a los domicilios para llevar a cabo las restauraciones. En la mayoría de los casos, la gente se opone a que sus obras de arte salgan de su casa o que alguien extraño las toque. Por eso es que Rafael empieza ganándose la confianza de sus clientes. Después de algún tiempo, el curador de San Pedro se hizo conocido por la calidad de su labor, así que comenzaron a llegar cada vez más arreglos de imágenes sacras. Por ello es que en la temporada navideña carece de tiempo debido a la cantidad de pedidos. De hecho, solo recibe contratos hasta el 10 de diciembre, con el afán de no fallar en las entregas. Las otras temporadas con más clientes ocurren cuando se acerca la fiesta del Tata Santiago (el 25 de julio), a la que le sigue el Señor de la Exaltación (14 de septiembre), la Virgen de Copacabana (5 de agosto) y la Virgen de Urcupiña (15 de agosto).
Al lado derecho del atelier, mimetizada entre las figuras y objetos vetustos, Ingrid está concentrada en un Niño Cusqueño de pelos rubios ensortijados, con mirada esperanzada —al contrario del Niño de Praga— y sin brazos. Con el pincel empapado con pintura del color claro y armada de mucha paciencia retoca los detalles de la obra. “Se siente un alivio y una paz al estar con las imágenes, siento que me protegen”, comenta justo antes de volver a mojar el pincel en el barniz. El acabado tiene que ser perfecto, así lo saben Ingrid y Rafael, por eso es que la sonrisa de Jesús —al igual que las figuras que crean o rehabilitan— está adornada con una lengua y unos dientes, además de unas pestañas casi reales. Sea cual fuere el trabajo, Rafael investiga al personaje que va a crear o recomponer. Por ejemplo, sabe que el Señor de Exaltación debe mostrar un Cristo crucificado con el rostro demacrado y la mirada hacia abajo; en cambio, cuando mira al frente se trata del Señor de Mayo, y cuando observa el cielo infinito es el Espíritu Santo. De las 5.000 imágenes religiosas que ha reunido durante todo este tiempo, las más queridas por Rafael están acomodadas en el altar dorado, cada una con una historia diferente.
El trabajo meticuloso de la artista por poner en buenas condiciones una figura sacra.
Rescate
El más antiguo, por ejemplo, es el Señor Justo Juez, una figura de casi 350 años, un busto de medio metro de alto que muestra a Jesús con una corona de espinas y las manos atadas, que San Restaurador lo rescató de una hacienda de los Yungas que iba a ser demolida. Otras varias reliquias las consiguió de esa manera, de casas antiguas que son destruidas para levantar edificios sin alma. La otra figura que engalana el sagrario es un Señor del Espíritu “que me lo han traído en un pañuelo”. Sucede que el propietario tenía la efigie en su velador, hasta que una noche, cuando buscaba posiblemente sus lentes, se le cayó y el crucifijo quedó hecho trizas. “No se preocupe, va a quedar perfecto”, consoló Rafael al cliente. De los restos de yeso rearmó la obra de arte hasta dejarla incluso mejor de lo que era, por lo que se lo quedó en propiedad. “No se tiene que confundir que nosotros veneramos las imágenes, sino que en realidad adoramos a Dios”, aclara el reconstructor, para explicar que cuando reza pone a los santos como intercesores del Creador.
Para San Restaurador, lo primordial es que las figuras provoquen una fuerte sensación, como la vez en que una comitiva de Oruro llegó al taller para recoger un Cristo Crucificado, la sorpresa fue tal que cuando lo vieron, todos se arrodillaron y empezaron a rezar. Rafael admite que lo que más le entristece de su profesión es que personas que cambian de religión boten a la basura imágenes invaluables, de siglos de antigüedad, aunque guarda el consuelo de que otra gente las recogen de los desechos y las dejan en el taller para que recobren su valor artístico. “Hay gente que los alza de la basura con un amor impresionante”, recalca. La conexión espiritual con las figuras llega al punto de que tanto el restaurador como la restauradora conversan con ellas en el momento en que las están creando o componiendo. “Te voy a dejar bien, ayúdame a que te ponga mejor”, suele decir ella cuando está trabajando. La pasión por su arte no tiene límites, Rafael llegó al extremo de sacarse sangre para colocarla en una imagen de Jesucristo, que está guardada en una de las paredes, entremezclado con las lámparas, santos y cuadros disímiles. En la tienda-taller existe un código especial cuando se trata de adquirir uno de estos objetos, ya que el cliente no debe referirse a que está comprando, sino que debe preguntar “cuánto cuesta el cambio”. Rafael guarda una sorpresa para el visitante, pues tiene otra habitación llena de antigüedades. Como si se tratara de un lugar secreto, abre una puerta de madera y sube varias gradas hasta llegar a otro piso. “Sean bienvenidos a mi colección de antigüedades”, dice cuando deja ingresar a un ambiente de joyas vetustas pero bien conservadas. Urnas, cofres, espejos, estatuillas de bronce o plata, cuadros centenarios y una figura incaica que mantiene el polvo de los años son algunas de las joyas. Existen pinturas de santos y vírgenes que tienen ropa pegada, que da la sensación de alto relieve.
Colecciones de rostros de todo el mundo, que adornaban las salas de la zona Sur; cálices donde se bebía la sangre de Cristo, y juegos de té exclusivos son algunas de las joyas que durante más de 22 años ha rehabilitado y creado San Restaurador. l
martes, 4 de julio de 2017
Walter Melendres pretende brindar cursos gratuitos de cerámica en Oruro
Walter Melendres, es un reconocido artista nacional, que ha dedicado toda su vida a la creación de objetos en cerámica, sobre todo los denominados "t´ilinchos" o adornos en miniatura, llegando con su arte a varias partes del mundo; ahora pretende trasmitir su conocimiento a jóvenes y niños, para que estos puedan emprender sus propios negocios y generar economía para sus hogares mediante los trabajos en cerámica y arcilla.
En conferencia de prensa, realizada ayer, en ambientes del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Oruro (Stpo), Melendres, además de mostrar parte de su trabajo en cerámica, dio a conocer su intención de realizar los cursos gratuitos a toda la población orureña, durante una semana, a partir del 15 de julio, quienes estén interesados deberán cancelar solo el costo del material, que asciende a 200 bolivianos, la enseñanza totalmente gratuita; proceso accionado en diferentes partes de Bolivia.
Walter Melendres, quien nació en 1960 en el municipio de Jesús de Machaca, provincia Ingavi del departamento de La Paz, recuerda que desde muy chico vio a su papá y a su abuelo moldeando tejas, platos y cántaros de arcilla para ganarse la vida y para la casa que tenían en el campo.
"Hay tanta pobreza en el país, gente que como yo se han quedado huérfanos, y eso me dio la idea de que ahora soy yo quien les puedo enseñar este oficio, que no requiere mucho capital, yo gracias Dios ya tengo todo lo necesario, no sueño con un avión o un helicóptero, con lo que tengo soy feliz, ahora me toca enseñarle a la gente pobre de toda Bolivia, que ante la falta de trabajo van a otros países a ser explotados" dice el artista en cerámica, Walter Melendres.
Melendres dijo que con su taller en la ciudad de El Alto, ha logrado colaborar a varias personas, ya que inclusive varios de sus ex trabajadores, lograron consolidar su propio negocio, actualmente son 8 los operarios que le colaboran en la elaboración de los objetos en cerámica, que son exportados a Estados Unidos, Europa y varios países latinoamericanos; sueña con abrir una Escuela de Bellas Artes, en su pueblo natal, Jesús de Machaca.
"Si Dios me ayudo y me dio este don, ahora es momento de que yo también enseñe a la gente que necesita un oficio" complementó Melendres.
CURSO
Ayer en horas de la tarde, varios niños y personas adultas también tuvieron la fortuna de poder aprender parte del oficio, que le ha dado a Melendres una importante fama en varias partes del planeta, siendo este curso realizado la pasada jornada, una pequeña muestra de lo que enseñará durante 7 días en el curso gratuito que ofrecerá en el departamento al artista de la cerámica.
lunes, 26 de junio de 2017
Basilio Roque se convirtió en el mayor exponente de la cerámica en Oruro
El nombre de Basilio Roque logró un reconocimiento a nivel nacional, que empieza a lograr sus frutos en los últimos meses, convirtiéndose en el mayor exponente de la cerámica de Oruro, representando a este departamento en diversas oportunidades, por lo que LA PATRIA (LP), se dio tiempo para conocer un poco de su vida.
LP: ¿Cómo describe la vida de Basilio Roque?
Basilio: Basilio Roque hace varios años que empezó dentro del campo del arte, pero tal vez en el anonimato, la ignominia como dicen, precisamente en este momento me gustaría mencionar a algunos maestros, que gracias a ellos he sido motivado para poder emprender en el maravilloso mundo del arte, particularmente en el mundo de la escultura y hoy por hoy en la cerámica.
Voy a mencionar a Gustavo Lara, el año 82 por ejemplo, se realizó el monumento a Juana Azurduy de Padilla en la ciudad de La Paz, en Obrajes se fue realizando esta obra y fui afortunado al ser seleccionado cuando todavía estaba de estudiante en la Normal "Simón Bolívar", es allí donde vi cómo había una estructura inmensa de esta heroína y trabajamos colaborando a Gustavo Lara y es ahí donde él me dice: "oye Basilio tienes talento, tienes que cultivar" y creo que ha sido el inicio para empezar un poquito empaparme dentro el campo del arte.
Otro maestro de renombre es Lorgio Vaca, mucho más ceramista, muralistas, escultor, creo que es uno de los paradigmas de nuestro país, quien me permitió experimentar con su conocimiento. Además de Jorge Chuquimia Bravo, Agapito Céspedes, Jorge Fernández Chiti, Mario Crispín; Germán Bonilla, Wilfredo Echevarría, Víctor Maceda, Marcelo Terán, en cada departamento tenemos grandes maestros y se viene rescatando lo mejor de cada uno de ellos.
LP: ¿Por qué te inclinaste a las artes plásticas?
Basilio: Hay un pueblo por el Norte de Potosí, que se llama Chayanta, también allá hacen cerámica, pero una cerámica muy rústica y mis padres son oriundos de allá, mi infancia la viví en este lugar, mis juguetes eran pedazos de arcilla, piedra, y creo que algo de eso ha hecho que mi persona se incline a este maravilloso mundo que es la cerámica. Realmente yo considero una de las artes más bondadosas que nos da la madre tierra, porque es de las capas terrestres que podemos conseguir la arcilla o greda como comúnmente la denominamos.
LP: ¿Qué es más importante el crear o el enseñar?
Basilio: Ambas cosas, yo disfruto cuando hago alguna obra, porque dicen que una persona es hipersensible precisamente cuando manifiesta su interior, su estado de ánimo, y es que las obras que realizó es mi vivencia, es el contexto social donde estoy y trato de plasmar la realidad cruda que vivimos día a día en nuestra Patria y particularmente en Oruro.
Ahora la enseñanza, yo quisiera romper ese concepto erróneo que las artes plásticas es como una materia de recreación, de relleno, porque hoy por hoy, creo que las artes plásticas se da con toda intensidad en los colegios que he trabajado, escuelas, normales, rurales y urbanas, siempre se ha trabajado con esa mentalidad. Yo trato de enfocar con el estudiante de desarrollar su imaginación, su creatividad, además de crear un ambiente de relajación, y creo que la materia de Artes Plásticas es muy respetada en los colegios que hemos trabajado.
LP: ¿Cuándo dejarás de hacer arte?
Basilio: Un día, alguien me dijo "Basilio ya estás viejo", digo gracias, pero mientras tenga un hálito de vida, voy a seguir haciendo arte, yo me acuerdo de un gran artista, de los hermanos Lara, particularmente a Raúl, quien hace pocos años que falleció, pero la mentalidad de este gran artista me caló muy profundo, porque él padecía cáncer, pero nunca se rindió, nunca dejó de crear, y creo que tengo ese mismo sueño, el dejar huella y mostrar a nuestra sociedad la cultura rica que tenemos.
LP: ¿Cómo describe la vida de Basilio Roque?
Basilio: Basilio Roque hace varios años que empezó dentro del campo del arte, pero tal vez en el anonimato, la ignominia como dicen, precisamente en este momento me gustaría mencionar a algunos maestros, que gracias a ellos he sido motivado para poder emprender en el maravilloso mundo del arte, particularmente en el mundo de la escultura y hoy por hoy en la cerámica.
Voy a mencionar a Gustavo Lara, el año 82 por ejemplo, se realizó el monumento a Juana Azurduy de Padilla en la ciudad de La Paz, en Obrajes se fue realizando esta obra y fui afortunado al ser seleccionado cuando todavía estaba de estudiante en la Normal "Simón Bolívar", es allí donde vi cómo había una estructura inmensa de esta heroína y trabajamos colaborando a Gustavo Lara y es ahí donde él me dice: "oye Basilio tienes talento, tienes que cultivar" y creo que ha sido el inicio para empezar un poquito empaparme dentro el campo del arte.
Otro maestro de renombre es Lorgio Vaca, mucho más ceramista, muralistas, escultor, creo que es uno de los paradigmas de nuestro país, quien me permitió experimentar con su conocimiento. Además de Jorge Chuquimia Bravo, Agapito Céspedes, Jorge Fernández Chiti, Mario Crispín; Germán Bonilla, Wilfredo Echevarría, Víctor Maceda, Marcelo Terán, en cada departamento tenemos grandes maestros y se viene rescatando lo mejor de cada uno de ellos.
LP: ¿Por qué te inclinaste a las artes plásticas?
Basilio: Hay un pueblo por el Norte de Potosí, que se llama Chayanta, también allá hacen cerámica, pero una cerámica muy rústica y mis padres son oriundos de allá, mi infancia la viví en este lugar, mis juguetes eran pedazos de arcilla, piedra, y creo que algo de eso ha hecho que mi persona se incline a este maravilloso mundo que es la cerámica. Realmente yo considero una de las artes más bondadosas que nos da la madre tierra, porque es de las capas terrestres que podemos conseguir la arcilla o greda como comúnmente la denominamos.
LP: ¿Qué es más importante el crear o el enseñar?
Basilio: Ambas cosas, yo disfruto cuando hago alguna obra, porque dicen que una persona es hipersensible precisamente cuando manifiesta su interior, su estado de ánimo, y es que las obras que realizó es mi vivencia, es el contexto social donde estoy y trato de plasmar la realidad cruda que vivimos día a día en nuestra Patria y particularmente en Oruro.
Ahora la enseñanza, yo quisiera romper ese concepto erróneo que las artes plásticas es como una materia de recreación, de relleno, porque hoy por hoy, creo que las artes plásticas se da con toda intensidad en los colegios que he trabajado, escuelas, normales, rurales y urbanas, siempre se ha trabajado con esa mentalidad. Yo trato de enfocar con el estudiante de desarrollar su imaginación, su creatividad, además de crear un ambiente de relajación, y creo que la materia de Artes Plásticas es muy respetada en los colegios que hemos trabajado.
LP: ¿Cuándo dejarás de hacer arte?
Basilio: Un día, alguien me dijo "Basilio ya estás viejo", digo gracias, pero mientras tenga un hálito de vida, voy a seguir haciendo arte, yo me acuerdo de un gran artista, de los hermanos Lara, particularmente a Raúl, quien hace pocos años que falleció, pero la mentalidad de este gran artista me caló muy profundo, porque él padecía cáncer, pero nunca se rindió, nunca dejó de crear, y creo que tengo ese mismo sueño, el dejar huella y mostrar a nuestra sociedad la cultura rica que tenemos.
martes, 20 de junio de 2017
Basilio Roque continúa cosechando experiencias a nivel nacional
El reconocido artista plástico Basilio Roque, destacado por ser un "maestro" en la cerámica, continua llevando su arte por todo el país, y cosechando nuevas experiencias, gracias al trabajo depurado que realiza en esta técnica, siendo su más reciente "aventura" en la ciudad de Trinidad-Beni.
Desde inicios de gestión, el artista fue invitado en diferentes oportunidades a ser parte de diversas actividades, en esta ocasión fue el Encuentro Nacional de Ceramistas, que se desarrolló en Trinidad, compartiendo su conocimiento junto con otros expertos en la cerámica, a estudiantes de la Universidad Autónoma del Beni "José Ballivián", así como de la Normal de esta ciudad.
Para el artista fue muy gratificante participar de esta actividad, y mucho más conocer a otros virtuosos que comparten su misma pasión por el arte plástico, en particular por la cerámica.
"Realmente ha sido una experiencia imperdible, porque he tenido la oportunidad de conocer a muchos ceramistas del interior, de Trinidad", refirió.
El encuentro en Trinidad inició el 3 de junio y se extendió por nueve días, donde no se dejó de trabajar un solo día, porque se trataba de transferir sus conocimientos, desde el tratado de la arcilla, el modelado, llegando hasta la cocción de la obra en diferentes hornos.
Para despedirse de Trinidad se desarrolló una exposición abierta en pleno centro de esta ciudad oriental, coincidiendo con las "fiestas trinitarias", siendo una magnífica experiencia para artistas y pueblo en general.
Ahora el objetivo de Basilio Roque, es trabajar por el encuentro de ceramistas en Oruro, que se desarrollará el próximo 17 de julio, donde espera contar con la participación de varios artistas que pudo conocer en sus recientes experiencias, pero se espera que se cuente con el apoyo de las autoridades departamentales.
Desde inicios de gestión, el artista fue invitado en diferentes oportunidades a ser parte de diversas actividades, en esta ocasión fue el Encuentro Nacional de Ceramistas, que se desarrolló en Trinidad, compartiendo su conocimiento junto con otros expertos en la cerámica, a estudiantes de la Universidad Autónoma del Beni "José Ballivián", así como de la Normal de esta ciudad.
Para el artista fue muy gratificante participar de esta actividad, y mucho más conocer a otros virtuosos que comparten su misma pasión por el arte plástico, en particular por la cerámica.
"Realmente ha sido una experiencia imperdible, porque he tenido la oportunidad de conocer a muchos ceramistas del interior, de Trinidad", refirió.
El encuentro en Trinidad inició el 3 de junio y se extendió por nueve días, donde no se dejó de trabajar un solo día, porque se trataba de transferir sus conocimientos, desde el tratado de la arcilla, el modelado, llegando hasta la cocción de la obra en diferentes hornos.
Para despedirse de Trinidad se desarrolló una exposición abierta en pleno centro de esta ciudad oriental, coincidiendo con las "fiestas trinitarias", siendo una magnífica experiencia para artistas y pueblo en general.
Ahora el objetivo de Basilio Roque, es trabajar por el encuentro de ceramistas en Oruro, que se desarrollará el próximo 17 de julio, donde espera contar con la participación de varios artistas que pudo conocer en sus recientes experiencias, pero se espera que se cuente con el apoyo de las autoridades departamentales.
jueves, 8 de junio de 2017
El arte del tejido en metal
El color rojizo y brillo metálico de menos de un milímetro de hilo de cobre se convierte en la materia prima del tejido en metal que realiza las delicadas manos de la orfebre argentina Cynthia Dorfler Undurraga, quien da vida a verdaderas obras de arte inspiradas en la naturaleza y cuanta creatividad despierta en ella este material.
“El material que utilizo es hilo de cobre esmaltado, que no se rompe con la oxidación. Me gusta tejer con este metal, porque es un elemento con el que puedo expresarme, relajarme y ver cómo se crea una figura. El hacerlo es algo delicado porque el hilo es delgado y hay que evitar que se rompa de principio a fin”, asegura Cynthia.
La orfebre explica que en el tejido se debe aprender a manejar el metal, porque no es lo mismo que un hilo normal -cuando se rompe se puede comenzar donde se quedó-, sino que se tiene que empezar todo otra vez. Por esta razón es importante evitar que se enrede y, si sucede, hacerlo con sumo cuidado para no romperlo.
OBRAS
Dorfler tiene 9 trabajos terminados entre cuadros y esculturas que han sido expuestos en galerías de La Paz y ahora se exhiben en la Casa Azul, un café cultural que se inauguró hace poco. Además de otras obras en proyecto que participarán en diversos concursos para dar a conocer esta novedosa técnica en nuestra ciudad.
“Me gustó el tejido y me di cuenta que podía hacer cosas grandes y livianas que no implicarían tanto peso y empecé con los cuadros el 2016. El primer trabajo que realicé fue una flor, demore en concluirla entre 1 a 2 meses, porque lo hacía en mi tiempo libre. Ese trabajo fue incluido en el calendario de una empresa”, relata la creativa.
Cada obra guarda algo especial así como el cuadro tejido con una transparencia en la que deja ver el dorso de un maniquí y la parte de la espalda del mismo objeto le sirvió como soporte de alas tejidas pieza por pieza y que estuvieron pensadas en principio como un cuadro de dos caras, pero que ahora se exponen en forma separada.
“La escultura de las flores representa este nuevo florecimiento en la vida, esta nueva faceta. Con la transparencia del dorso la idea era mostrarse y las alas eran como una protección extra para tomar vuelo. En cambio otras comenzaron con el tejido de un pajarito que eligió como hogar a un árbol de raíces profundas”, asegura la orfebre.
Los nombres de sus cuadros son simples y fáciles de recodar, como La muñeca, Exponerse, Alas, El árbol, Las llaves A, B y C, porque cada uno de ellos fue delicadamente elaborado con paciencia y dedicación en un material que es muy utilizado como cable para transportar energía eléctrica.
LA ORFEBRE
Es argentina de 33 años, vivió bastante tiempo en Chile y hace 15 años en La Paz, realizó estudios universitarios en Ingeniería Comercial y en el Cite de Joyería y orfebrería, además de tejido en metal que fue lo más le llamó la atención y que le permitió más adelante crear cuadros tejidos en hilo de cobre.
“Al principio vi que tejer en metal era muy difícil, era pequeño, brillaba mucho y en algún momento pensé que estaba ciega, porque no podía hacer nada y lo deje por un tiempo. Después, viendo mis rollitos de hilo, agarré y me dije lo intentaré otra vez. Desde ahí comenzó a fluir todo, hice un nuevo punto y fui evolucionando. Mi primer trabajo me motivómer trabajo y quise hacer más cosas”, recuerda Cynthia.
Para la creativa, el tejido en metal tuvo su base en la joyería, que previamente realizó con hilos de plata y cobre en combinación con piedras naturales. En cambio en los cuadros ya eran piezas macizas, a partir del hilo se comenzaba a sacar nuevas formas y volúmenes, que es lo que la artista comenzó a desarrollar.
“Como artista se quiere ir siempre más allá. Si bien, las joyas te permiten realizar varios diseños, que puedes usar a diario, el hacer obras en formato grande te permite expresar lo que llevas por dentro y encontré en el cobre ese elemento que me permite hacerlo”, expresa la tejedora.
La artista aprendió en joyería las técnicas de repujado y filigrana, para posteriormente estudiar tejido en metal, que luego lo perfecciono en forma autodidacta. En esta etapa estuvo en exposiciones y ferias en Madrid (España) y Canadá. Pero el tejido fue lo que le permitió desarrollar su potencial.
“El material que utilizo es hilo de cobre esmaltado, que no se rompe con la oxidación. Me gusta tejer con este metal, porque es un elemento con el que puedo expresarme, relajarme y ver cómo se crea una figura. El hacerlo es algo delicado porque el hilo es delgado y hay que evitar que se rompa de principio a fin”, asegura Cynthia.
La orfebre explica que en el tejido se debe aprender a manejar el metal, porque no es lo mismo que un hilo normal -cuando se rompe se puede comenzar donde se quedó-, sino que se tiene que empezar todo otra vez. Por esta razón es importante evitar que se enrede y, si sucede, hacerlo con sumo cuidado para no romperlo.
OBRAS
Dorfler tiene 9 trabajos terminados entre cuadros y esculturas que han sido expuestos en galerías de La Paz y ahora se exhiben en la Casa Azul, un café cultural que se inauguró hace poco. Además de otras obras en proyecto que participarán en diversos concursos para dar a conocer esta novedosa técnica en nuestra ciudad.
“Me gustó el tejido y me di cuenta que podía hacer cosas grandes y livianas que no implicarían tanto peso y empecé con los cuadros el 2016. El primer trabajo que realicé fue una flor, demore en concluirla entre 1 a 2 meses, porque lo hacía en mi tiempo libre. Ese trabajo fue incluido en el calendario de una empresa”, relata la creativa.
Cada obra guarda algo especial así como el cuadro tejido con una transparencia en la que deja ver el dorso de un maniquí y la parte de la espalda del mismo objeto le sirvió como soporte de alas tejidas pieza por pieza y que estuvieron pensadas en principio como un cuadro de dos caras, pero que ahora se exponen en forma separada.
“La escultura de las flores representa este nuevo florecimiento en la vida, esta nueva faceta. Con la transparencia del dorso la idea era mostrarse y las alas eran como una protección extra para tomar vuelo. En cambio otras comenzaron con el tejido de un pajarito que eligió como hogar a un árbol de raíces profundas”, asegura la orfebre.
Los nombres de sus cuadros son simples y fáciles de recodar, como La muñeca, Exponerse, Alas, El árbol, Las llaves A, B y C, porque cada uno de ellos fue delicadamente elaborado con paciencia y dedicación en un material que es muy utilizado como cable para transportar energía eléctrica.
LA ORFEBRE
Es argentina de 33 años, vivió bastante tiempo en Chile y hace 15 años en La Paz, realizó estudios universitarios en Ingeniería Comercial y en el Cite de Joyería y orfebrería, además de tejido en metal que fue lo más le llamó la atención y que le permitió más adelante crear cuadros tejidos en hilo de cobre.
“Al principio vi que tejer en metal era muy difícil, era pequeño, brillaba mucho y en algún momento pensé que estaba ciega, porque no podía hacer nada y lo deje por un tiempo. Después, viendo mis rollitos de hilo, agarré y me dije lo intentaré otra vez. Desde ahí comenzó a fluir todo, hice un nuevo punto y fui evolucionando. Mi primer trabajo me motivómer trabajo y quise hacer más cosas”, recuerda Cynthia.
Para la creativa, el tejido en metal tuvo su base en la joyería, que previamente realizó con hilos de plata y cobre en combinación con piedras naturales. En cambio en los cuadros ya eran piezas macizas, a partir del hilo se comenzaba a sacar nuevas formas y volúmenes, que es lo que la artista comenzó a desarrollar.
“Como artista se quiere ir siempre más allá. Si bien, las joyas te permiten realizar varios diseños, que puedes usar a diario, el hacer obras en formato grande te permite expresar lo que llevas por dentro y encontré en el cobre ese elemento que me permite hacerlo”, expresa la tejedora.
La artista aprendió en joyería las técnicas de repujado y filigrana, para posteriormente estudiar tejido en metal, que luego lo perfecciono en forma autodidacta. En esta etapa estuvo en exposiciones y ferias en Madrid (España) y Canadá. Pero el tejido fue lo que le permitió desarrollar su potencial.
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