domingo, 1 de julio de 2012

Museo UMSS, una ventana al pasado

No se trata de colecciones inertes sino que son piezas que describen y hablan de distintos modos de la vida, organización y tecnología de los pueblos que vivieron en distintas épocas.

En octubre de 2009 la población cochabambina se sorprendió al conocer la noticia del hallazgo de tres urnas funerarias, -que según los cálculos realizados en el lugar tenían más de cuatro mil años-, además de fragmentos de restos humanos. Este descubrimiento tuvo lugar en la esquina de las avenidas Heroínas y Oquendo.

Los autores del descubrimiento fueron albañiles que estaban trabajando en las obras de ampliación de la avenida Oquendo, cuando ellos picota en mano, dieron con una vasija de incalculable valor arqueológico.

A partir de este suceso fortuito ingresaron a escena los responsables del Instituto de Investigaciones Antropológicas Museo de la Universidad Mayor de San Simón Cochabamba para realizar todo el rastrillaje y la recuperación de los objetos mencionados.

En aquella ocasión los profesionales se encargaron de trasladar los materiales hasta el museo para clasificarlos y determinar exactamente su antigüedad y valor histórico; una tarea minuciosa y detallada que mínimamente los llevaría a un proceso científico de catalogación y estudio.

El museo va nutriéndose de nuevas piezas que proceden de descubrimientos y cuya información arqueológica va sacando algunos modos de vida o de accionar de las culturas previas.

Según la directora del museo María de los Ángeles Muñoz esta es una de las maneras con las que el museo se nutre de “nuevos” materiales, puesto que su organización llegó a fusionar hábilmente el trabajo de investigación y el de exposición. “Considero que somos uno de los pocos museos a nivel internacional y el único a nivel nacional que tiene en las vitrinas de exposición el resultado de las investigaciones que se realizan en la ciudad de Cochabamba” señala.

Es así como el museo llegó a contar con grandes colecciones, entre ellas la de Paleontología, Arqueología y la Etnográfica.

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES

ANTROPOLÓGICAS Y MUSEO

ARQUEOLÓGICO

Esta institución fue fundada en 1951, siendo la primera de esta naturaleza a nivel nacional. Por aquellos años esta organización era conocida como “Museo Arqueológico y Etnográfico de la Universidad Mayor de San Simón”, pero ya en la década de 1970 fue elevada a rango de Departamento de Arqueología y Museo, y paso a cargo de Geraldine Byrne de Caballero la misma que se dedicó a apoyar la investigación en equipo y además de velar por el relacionamiento académico, tanto a nivel local como internacional.

En este punto el museo comenzó a desarrollar una nueva etapa institucional en la que se reposiciona el aspecto académico, además de la proyección de la formación de profesionales, la renovación y dinamización de la museografía, la institucionalización de la práctica arqueológica, la diversificación y socialización del museo y sobre todo el trabajo mancomunado con diferentes instancias de la sociedad y de comunidades.



INVESTIGACIONES Y PROYECTOS

María de los Ángeles Muñoz señala que en la actualidad el Instituto para Investigaciones está finalizando siete proyectos arqueológicos, los mismos que están localizados en diversas zonas de Cochabamba.

“Son proyectos concretos en los que los profesionales del área aplican diversas experiencias académicas, por lo general se trata de proyectos de investigación para acceder al título de doctorado; por otra parte, también se realizan investigaciones específicas para la obtención de licenciatura, en los que no se requiere salir a realizar actividades de campo o excavaciones, sino que se proporcionan piezas que ya se tienen dentro el museo.

Según María de los Ángeles Muñoz la arqueología no es una ciencia en la cual se invierten muchos recursos económicos, más por el contrario se debe luchar para encontrar organismos interesados, aunque en estos últimos tiempos existe un interés renovado al respecto.

Es por ello que se logró el respaldo de organizaciones internacionales para aquellos investigadores que postulan a doctorales y éste respaldo les permite realizar análisis específicos a los materiales recolectados.

“Si no tuviéramos el apoyo de las organizaciones del exterior, -como la cooperación Sueca Asbi-, no podríamos realizar análisis más específicos, como el estudio de los atributos de la cerámica o los análisis químicos o radiocarbónicos y que se aplican a ciertas piezas”, afirma María de los Ángeles Muñoz.

Muñoz asegura que cada excavación revela contextos y con su análisis se puede determinar con mayor precisión los datos y sacar nuevos resultados que enriquezcan la información, porque “se buscan indicadores arqueológicos que de alguna manera revelan las prácticas y usos que tenían las sociedades anteriores, tanto en la vida cotidiana como en los rituales mortuorios e incluso el tipo de tecnología que empleaban”, afirma la directora.

Por eso el Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico constantemente divulga toda la información obtenida, a nivel cientifico y académico.

grandes tesoros

Si bien se dice que cualquier hallazgo es un tesoro, para este grupo de profesionales el valor de un objeto no pasa por el nivel económico sino por los datos que se obtiene a partir de él.

“Hay que mencionar que existen tesoros académicos y populares, pero en realidad la pieza arqueológica vale por su presentación, su dato, sus indicadores tipo y más, y no así por su valor económico”, asevera la directora del museo.

INVENTARIO de piezas

Debido al tipo de catalogación que aplica cada director en su gestión es que a la fecha no se sabe con exactitud el número de piezas con las que cuenta el museo.

Es por ello que la actual directora destina tres meses de cada gestión para realizar una catalogación universal y de esta manera, -a futuro- conocer el dato exacto de las piezas que forman la exhibición del museo.

En la actualidad las exposiciones que se arman en el museo están catalogadas en tres tipos de colecciones: paleontológica, arqueológica, -que son las más numerosas-, y finalmente la coleccion etnográfica.

colección paleontológica

Muestra fósiles de especies que habitaron el territorio hace 450 millones de años, exhibe ejemplares de invertebrados marinos, reptiles y peces de la era de los dinosaurios o Mesozoica; y finalmente con restos óseos de la megafauna del cuaternario, como el armadillo gigante hallado en el río Rocha.

colección arqueológica

Esta sección expone diversos tipos de objetos cerámicos, líticos, metálicos, textiles, óseos, de madera y momias que reflejan la vida cotidiana y ritual de diversos pueblos y culturas precolombinas que vivieron en Cochabamba y también materiales correspondientes al Paleoindio o Precerámico.

colección etnográfica

Exhibe piezas coloniales e históricas. Entre las que destacan instrumentos musicales, arte plumario, vestimentas étnicas y sellos sobre fibra vegetal.

Alistan exposición Oruro Renace en Potosi

El martes 3 de julio se apertura la exposición itinerante denominado “Oruro Renace” y que reúne a ocho artistas plásticos mujeres de la ciudad del Pagador que están aglutinadas en el grupo “Palo de Rozza”.
La exposición será abierta en el salón de exposiciones temporales de la Casa Nacional de Moneda, a partir de las 17:00, donde se mostrará los trabajos en varias especialidades artísticas que cada artista ofrece.
Las exponentes de esta muestra son las artistas Verónica Guzmán, Graciela Gallardo, Lulhy Cardozo, Wara Cardozo, María Velásquez, Sonia Guzmán, Nayra Cardozo y Betsabe Uscamaita.
Esta muestra será interesante por la novedosa presencia de trabajos de un grupo de mujeres artistas de la ciudad de Oruro, que quisieron traer lo mejor de su creación para mostrar al público potosino, una ocasión imperdible para deleitarse con estas obras.
Con esta exposición se quiere sentar precedente de la existencia de mujeres artistas que practican y tienen actividad en la ciudad del Pagador y que forman parte del grupo “Palo de Rozza”.
Esta muestra estará abierta durante el desarrollo de la Feria Nacional del Libro que se realiza en el interior de la Casa de Moneda durante toda la semana, lo que hace ver que habrá mucha más actividad cultural en este repositorio.

Se abre una residencia de arte para bolivianos

El Programa de Residencias Artex4 comenzará su acción en Brasil, gestado por Roxana Moyano y Gabriel Kavlin, ambos de la consultora Plan B. Fue creado para la participación de artistas bolivianos que podrán desarrollar obras intelectuales con creativos de América Latina.
La experiencia transcurrirá entre dos y cuatro semanas en el hotel de campo Las Casitas Pousada, ubicada entre las ciudades de San Pablo y Río de Janeiro.
Moyano y Kavlin, que vivieron en Santa Cruz hasta diciembre de 2011, abrieron en San Pablo la sucursal de la consultora Plan B, cuya central dejaron en Bolivia; asimismo, el café cultural Café del Tiempo, Las Casitas y Artex4.
“Tiene la particularidad de combinar cuatro áreas artísticas complementarias. A diferencia de las residencias en las que cada artista hace su obra, en esta debe trabajar en equipo; el resultado es más nutrido”, explica Moyano, exdirectora del Centro Cultural Simón I. Patiño. Podrán coincidir, artistas visuales, escritores, músicos, chefs y bailarines.
La escritora Paola Senseve inaugurará Artex4. Se incorpora el martes . La esperan actividades para difundir su obra y la literatura boliviana. La narradora, autora de Soy dios, adelantó que producirá una nuevo texto.
“Tengo mucho interés en que los artistas bolivianos participen. Estoy convencida de que hay talentos y se les debe brindar oportunidades de desarrollo personal y profesional. Ese fue mi compromiso con el arte, desde la gestión cultural”, afirma Roxana Moyano.

Eduardo Calla repuso su primera obra como Escena 163: ‘Buenas Influencias, bonitos cadáveres’

Hace más de una década, Eduardo Calla regresaba de Francia como la promesa boliviana de la escritura teatral. Volvía apadrinado por el teatrista francés Hubert Colas. Eduardo tenía 21 años y cargaba dos rótulos ambiciosos: “dramaturgo” y “contemporáneo”.

Hoy, sopladas las 33 velitas, Calla celebra diez años de trabajo constante en el teatro boliviano, reponiendo las obras en que ocupó el rol de dramaturgo y director, una por mes. En junio vimos Buenas influencias, bonitos cadáveres, el primero de estos trabajos.

La obra gira en torno a dos mujeres que se topan/conocen antes de abordar el vuelo 163 con destino a Miami. Berta (Mariana Vargas) es muy dulce y quiere irse del país, conocer más gente, sacar fotos, coleccionar amigas... ante todo, le urge encontrar a alguien que la recuerde. A Petra, en cambio, no le gusta ni su nombre —se hace llamar Pet (Soledad Ardaya)— está hastiada y no quiere nada nuevo en su vida, menos aceptar un pasaje de regalo para dejar el país. Ambas tendrán que vérselas con una Eufórica Turba de Despedida que hará que las dos se influencien hasta confundirse.

Buenas influencias, bonitos cadáveres es la primera obra que marca la vocación contemporánea de Calla. Es un texto de gran fuerza y belleza —en el que participó también Toto Torres—, donde la sonoridad de la palabra resalta en una puesta en escena imaginativa —una banca y una silla que se hacen coche, una rampa que se hace infinita en la pared, en una ambiciosa escenografía de Galo Coca— donde los actores logran registros más íntimos a los que, en ese entonces, nos tenían acostumbrados a los espectadores. La profunda influencia del cine en la forma, la interpretación y en el lenguaje cerraría los primeros patrones.

Si en un principio (2004) Mariana Vargas —que se estrenó con Calla en las lides actorales universitarias— ofrecía la frescura de un rostro nuevo y se alejaba del lenguaje y la técnica clásica; ahora sacó a flote toda su madurez como actriz, revelándose fuerte y poderosa desde un personaje desequilibradamente dulce, proponiendo más y más capas de subtexto y relectura a sus parlamentos. Por su parte, Soledad Ardaya —que se unió a la obra, luego de que Claudia Zegarra dejara el personaje de Pet— aportó con su amplio dominio del cuerpo y la voz, así como con la fuerza capaz de chocar y quebrarse ante la aparente fragilidad de Berta. Completa el reparto Denisse Arancibia, sutil e inquietante.

La obra explora los anhelos juveniles y las vivencias diarias con un dejo de nostalgia y desesperanza. Sin embargo, no por joven es menos compleja.

Estructuralmente, Buenas influencias, bonitos cadáveres resulta menos condescendiente con el público, obligándole a prestar atención a cada palabra, tanto así que hasta sus silencios deben ser enunciados. Y esta puesta, también más madura, evidencia que es un texto que ameritará, quizá en diez años más, que nueva gente escarbe en lo que se quiso decir y aún no se dijo.

El Festival del Grafiti reúne 50 voces creativas

ArteSano es el Primer Festival Nacional del Grafiti, que comenzará mañana y que nació para mostrar que el grafiti es una expresión artística. “Así como hay artistas que pintan sobre lienzo o papel, nosotros lo hacemos en las paredes”, dijo Diego Torrico, conocido como Slim, director del festival en su regreso después de varios años de haber dejado los aerosoles.
El programa durará una semana, hasta el 8 de julio, organizado por 10 artistas ‘grafiteros’ y con unos 50 participantes del país.
Entre los premios se cuenta modems de una telefónica nacional, espacios contruidos especialmente para pintar y otros elementos útiles para el trabajo creativo de los ‘grafiteros’.
La comunidad participante será parte de talleres sobre técnicas del graffiti, murales, exhibiciones audiovisuales y un concurso con temáticas libre.
El grafitti tiene variedad de estilos e influencias, así como los participantes e invitados del evento. Por un lado está el cochabambinoTaparanku Puriskiri, que perfila su estilo en ‘characters’ (personajes); él hace retratos y caricaturas. Asimismo, el paceño Don maneja dos estilos: ‘bubble’ (burbuja) y ‘wild style’ (estilo salvaje). Don es uno de los referentes del grafti en La Paz. Una de sus obras que se difundió a escala nacional estuvo en los artes de las tapas de los cuadernos TOP.
Una novedad del festival es que el potosino Matarte, que radica en Buenos Aires, vino solo para este evento y pintará un mural sobre un edificio de tres pisos.
Otro logro, comentó Sleam, es que se contactó a gente de Perú que hizo el primer festival peruano y latinoamericano, y que plasmó su trabajo en un documental, el mismo que fue cedido y se proyectará en el evento como documento base para debates que analicen la situación del grafiti en Bolivia.
El Primer Festival Nacional del Grafiti ArteSano es apoyado por la Alcaldía Municipal de Santa Cruz, el Centro Simón I. Patiño y otras empresas privadas.

Programa

- Desde mañana hasta el 7 de julio los invitados especiales realizarán murales. A eso se suman los talleres dictados por el colectivo Arterias Urbanas. Los talleres cuestan Bs 30 y se darán en el CBA, a las 17:00.

- El 4 y el 6 de julio se proyectarán videos en el Centro Simón I. Patiñó. El 7 de julio habrá un concurso de grafitis al lado de la universidad EMI, a las 13:00. El 8 de julio se harán grafitis en cubos en el Parque Urbano, a las 14:00.

Punto de vista

El arte que toma los muros de la sociedad
Homero Carvalho / Escritor
El grafiti moderno es aquel que usan los jóvenes para expresarse en las paredes. Los muros son tomados como inmensas hojas o lienzos para comunicarse con la masa, el transeúnte y la ciudad.
En las paredes la palabra escrita se convierte en imagen, en arte, en mensaje, en rebeldía y en acción. Los grafitis más famosos son los del mayo francés de 1968, insuperables en sus mensajes: “La imaginación al poder”, “Prohibido prohibir”, “Hagamos el amor y no la guerra” y de esa escuela rebelde y antimachistas son los de Mujeres Creando.
Estados Unidos colocó el grafiti en la categoría artística ‘pop art’, y su uso se extendió a la marca de pandillas urbanas.


Todos los colores de Llimphu Raymi

La talentosa y creativa diseñadora Daniela Ybarra boliviana presentó una vanguardista colección llena de vida y color denominada “Llimphu Raymi” (fiesta de colores).

Dos mundos combinados entre sí; el mundo del folklore, la alegría y el colorido de las fiestas bolivianas a juego con la estética geométrica de los insectos, dieron como resultado una espectacular colección.

Se enfatiza en cada uno de los outfits una estética muy bien cuidada, superposición de texturas y colores perfectamente combinados entre sí.

El juego de los materiales que propone la diseñadora convierte aun más impresionante cada look, utilizando plástico, lanas, seda, aguayo, y telas con motivos folklóricos.

Los colores fosforescentes, motivos geométricos, tonos metalizados, y lo Kitch, son solo algunos puntos de inspiración para la creadora de “Llimphu Raymi”.

“En mi diseños propongo una mezcla entre lo étnico y lo moderno, creando así mi propio estilo para quienes quieran vestir diferente” dice Daniela Ybarra.

Un boliviano gana premio de fotografía

Un fotógrafo de modas y publicidad sorprendió con el retrato de un minero.

Mateo Caballero es un fotógrafo paceño que ganó el segundo premio del Concurso Internacional de Fotografía, convocado por la organización Global Action, con sede en Buenos Aires, Argentina. La conmovedora imagen de un minero removió la sensibilidad de los jurados. Caballero tuvo el honor de competir con artistas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, y de ser seleccionado entre 25 participantes. Cada uno presentó su mirada en relación a situaciones límite de la sociedad y la naturaleza. Las fotografías seleccionadas serán expuestas en el hotel Sheraton de Buenos Aires, según la página oficial en Facebook, a partir de ésta semana y luego en la galería Centro Cultural Tekeyan.

El minero. La foto es parte de una serie de retratos tomados en la mina. “Yo estaba trabajando para una revista alemana. Fuimos a una mina con un reportero, estuvimos todo un día con ellos. Percibí la falta de aire, los ruidos incómodos, la escasa luz. Eso me llevó a crear esta muestra, cuya experiencia es la oscuridad”, comenta Caballero. La instantánea fue expuesta a la fotógrafa española, Isabel Muñoz, autora de la colección La Bestia, en su reciente visita a la ciudad de La Paz. La realizadora, al ver el trabajo, resaltó la dignidad de la imagen, cualidad que ella misma busca en sus retratos.

Su arte. El artista es un ferviente cultor del retrato. Contar historias de personas en particular es lo que mueve su oficio. “Me encanta el hecho de buscar historias, que las personas me cuentan”, señala. El joven, a su vez, es un especialista y fanático de la fotografía de moda, labor que no considera ajena al retrato. “Creo que ambas te cuentan historias. En moda, no sólo me interesa capturar la foto de una chica guapa, al mismo tiempo, contar una historia”, señala. Alejandra Cortez, su pareja, cuenta un detalle, “está siempre al tanto de las tendencias, no se pierde una publicación de las Vogue de colección. En sus tiempos libres, se ocupa de actualizarse mediante videos y revistas”, finaliza.

1 ciudad como Buenos Aires, Argentina tendrá el privilegio de apreciar la obra de Caballero.

“Un buen retrato, a mi parecer, nace de la franqueza, de establecer un vínculo entre el fotógrafo y la persona retratada. El fotógrafo no tiene tanta importancia como el protagonista que cuenta su historia”.

Mateo Caballero / FOTÓGRAFO

2 tipos de fotografía realiza: moda y retratos. Dice que ambas tienen una relación importante.

sobre mateo caballero. Es fotógrafo freelance en Bolivia y en el extranjero, desde 2010. Trabajó en catálogos publicitarios de moda en el país, en España y en Alemania. Realiza fotografía y arte de diseño para discos de bandas musicales. Sus fotografías fueron exhibidas en la Feria de Alasitas en Bruselas (Bélgica) este año. Tiene una faceta como músico: fue saxofonista de la agrupación Quirquiña. Perfeccionista como pocos, es exigente con su arte. “Es obsesivo con su trabajo, minucioso, exigente. Él puede quedarse horas para lograr la foto perfecta si fuera necesario”, subraya su pareja, Alejandra Cortez.