martes, 4 de octubre de 2016

Cantautor, actor, director, dramaturgo, escritor e ilustrador, “Pacho” es egresado de Derecho, estudió Psicología y se forma en Diseño Gráfico



No solo una celebridad del cine, de la música o del deporte es, hoy en día, un referente del gusto de la gente. También puede ser alguien desconocido que de la noche a la mañana se vuelve famoso por algún hecho o escándalo que se viraliza a través de las redes sociales. Este es el caso de Gabriela Zapata, quien inesperadamente se volvió un icono de la moda para muchas mujeres del país.

La vida de los famosos se vuelve una pasión para sus fans, y esto ocurre en todos los niveles sociales. Lo que haga un personaje del ámbito que fuera es visto, escuchado y leído en los medios de comunicación y las redes sociales y, de inmediato, reproducido con comentarios al dedillo, tal cual ocurrió millones de veces en pocas horas con la solicitud de divorcio que Angelina Jolie le hizo a Brad Pitt tras 12 años de relación.

Pero las “estrellas” de la actualidad no siempre son actores, músicos o deportistas, como en el pasado. Seguir, imitar y adoptar el estilo de vestir o el corte de cabello, el maquillaje y hasta ciertos gestos faciales, se ha tornado una costumbre inclusive cuando el referente es alguien que se volvió conocido por algo socialmente mal visto.

Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales y supuesta madre de un hijo suyo, a medida que fue instalándose en el centro de las noticias nacionales por su relación controversial con la empresa china CAMC y el Gobierno, pasó a ocupar también un lugar entre los referentes de la moda porque muchas mujeres empezaron a imitar su característico look de tinte platinado en el cabello.

¿Por qué?

Según el reconocido publicista y director creativo general de la agencia de publicidad y comunicación Lowe Ludo Bolivia, Martín Díaz Meave, quien tiene más de 15 años de carrera, el ser humano necesita referentes de identidad y de conducta en las diferentes etapas de su evolución.

Díaz explica a ECOS que en la psicología del consumo se distingue al identity builder del personality builder.

El primero, generalmente es un adolescente que está construyendo su identidad, más susceptible a seguir las modas y a engancharse con un tipo de consumo que lo hace parte de un grupo. Por ejemplo: si una banda de K-pop tiene por seña el pintarse el cabello de azul, es muy probable que las personas que sigan esa moda sean chicas y chicos de entre 10 y 16 años.

El segundo es el que está construyendo su personalidad, alguien mayor pero que aun así necesita referentes que lo marquen profundamente. Por ejemplo: cantantes cuyas canciones ya no sean tan ligeras, autores cuyas palabras ayuden a la construcción de la personalidad, referentes culturales que coadyuven a trascender. Estos son los adolescentes que están saliendo del colegio para enfrentar los retos de la universidad.

El caso: “Yo imito a Zapata”

Pero, habiendo tantos referentes, ¿por qué imitar el peinado de Gabriela Zapata, siendo ella una persona que enfrenta problemas con la ley?

Al respecto, Díaz Meave sostiene que más allá de esos conflictos, en el imaginario de la gente quedó la imagen de una mujer atractiva que obtuvo riqueza y logró codearse con los altos estamentos del poder. En su criterio, en la construcción de la imagen no cuenta “la forma de cómo alcanzó esos logros”, que son cuestionables desde el punto de vista legal y ético.

A esto el experto añade que para que Zapata se haya convertido en un referente también influyó que su historia se reprodujera a través de los medios de comunicación como si se tratase de una telenovela, con elementos clásicos del típico melodrama ochentero latinoamericano: “chica de ascendencia humilde que logra la riqueza, la fama y con ella, la belleza”.

Esto demuestra, concluye Díaz Meave, que muchas mujeres tienen el deseo interno de “querer ser como ella” en el aspecto físico, lo cual no va ligado, necesariamente, al modelo de conducta.

La razón instrumental

José Antonio Carballo Salazar, comunicador social, abogado y CEO de Cuatro Agencia de Publicidad en Sucre, dice que en el fenómeno de la imitación cuentan mucho las emociones; es decir, uno tiende a imitar aquello que le fascina, inspira o emociona.

Actualmente, explica Carballo, la exposición mediática y la influencia en las redes sociales permiten un “juego” más directo para la imitación; es decir, se puede seguir a cualquier personaje masculino o femenino y hacerse fan de esta figura pública.

Agrega que en este fenómeno se impone lo popular (historias de éxito, dinero y fama, sean express o light), y que cautiva a un público cada vez menos proclive a la lectura crítica de su realidad. Así, las nuevas generaciones tienen un menú infinito de posibilidades, y pueden elegir emular alguno o varios rasgos de la proyección personal (marca personal) de sus íconos, todo esto relacionado con lo que la cultura de masas establece como “exitoso”.

En este sentido, Carballo afirma que son los futbolistas y las estrellas de la música, del espectáculo, de la televisión y del cine los principales arquetipos a la hora de imponer ciertas modas o tendencias.

Criterio estructural

“El materialismo histórico ya había planteado el problema de la alienación, definida como la pérdida de la personalidad o de la identidad de una persona o de un colectivo”, recuerda Carballo.

Luego, agrega lo siguiente: En el esquema de la teoría marxista existe la superestructura ideológica, política y jurídica, y desde esta superestructura los medios de comunicación tienen un papel enajenante de la conciencia de clase; en tal sentido, su papel es permitir la reproducción de un sistema establecido, con determinadas relaciones sociales, anulando expresiones de conciencia crítica.

“Por ello”, concluye Carballo, “la misión de los medios de comunicación, de la moda, del cine y otros, es amplificar los valores y la cultura de la clase dominante; por ejemplo Hollywood y su enorme influencia cultural. Por ende, la alienación es un efecto de la industria del consumo (cine, deportes, moda), en el modo de producción capitalista”.

El caro gustito de “ser” Zapata

Para Marcelo Ruiz, uno de los estilistas más famosos del país, que en sus 18 años de trayectoria obtuvo reconocimientos y atendió a varias presentadoras de televisión, Gabriela Zapata es una mujer con un look “muy producido”.

Él opina que su cabello en tono platinado proyecta una imagen de elegancia, sensualidad y estatus social, que no le sienta bien a cualquier tono de piel.

En su experiencia, la mayoría de sus clientes que usan el tono platinado son mujeres de más de 22 años de edad, profesionales, ejecutivas y con una buena posición económica. Marcelo Ruiz confirma que el “gustito” de llevar el tono de Zapata es caro.

Así y todo, cada mes, entre 15 y 20 personas le piden tintes con el tono platinado de la expareja del Presidente, mientras que algunos varones quieren la misma tonalidad que se hizo Lionel Messi en julio pasado.

¿Cuánto cobra este estilista por aplicar ese color en el cabello? Bs 1.400 en pelo largo y Bs 800 en corto. El tinte para varones cuesta Bs 400.

“Es un trabajo caro porque requiere de mucho cuidado y productos de primera calidad para que se vea bien”, explica Ruiz. “Es caro porque un corte normal te cuesta entre Bs 20 y 30 y un tinte entre Bs 90 y 150”.

A eso hay que agregarle que para mantener el tono platinado se requiere de un tratamiento especial y de un retoque cada 15 días.

Un estilo vanguardista

Tatiana Zárate, estilista y propietaria de Brujas y Tijeras Spa, uno de los salones de belleza más concurridos de Sucre, destaca que se ha impuesto la 'moda Zapata'.“¡Todas quieren ese color porque se identifican con ella!”, asegura.

Ella morigera el fenómeno indicando también que coincide con la primavera, una estación que obliga a utilizar colores más claros y, en ese sentido, los productos disponibles para este cometido son ideales para lograr el ansiado color platinado.

Según Zárate, es la juventud la que más se inclina por la gama de platinados; jóvenes mujeres y varones. Sin embargo, aclara que no es posible satisfacer a todos porque para conseguir ese tono se necesita una decoloración extrema del cabello que no se puede lograr en las personas con cabello oscuro o con pigmentos muy marcados por tinturas anteriores.

En su criterio, Zapata adoptó un estilo extranjero que hizo gustar en Bolivia. “Considero que Zapata es una mujer súper vanguardista. El tono que usa le da un aire bien sofisticado, lo demuestra en sus fotos utilizando la moda de afuera que en este momento es el boom de las pasarelas”, afirma la estilista.

Seis de cada diez

Seis de diez clientes, de clase media y alta, piden a la estilista Paola Poveda, del Salón de belleza Betty y Paola, el tono de cabello de Gabriela Zapata.

Poveda tiene más de 20 años de experiencia en Sucre y explica que alcanzar un color determinado en el cabello es un arte muy complejo. El platinado, en particular, requiere de mucho cuidado y de buen trabajo utilizando productos de alta calidad.

“Pienso que Gabriela Zapata se volvió en un referente para muchas mujeres por la transformación que sufrió en su vida, en el aspecto físico y económico, viendo cómo era antes y después”, opina ella. •

El publicista Martín Díaz Meave sostiene que más allá de los problemas con la ley, en el imaginario de la gente quedó la imagen de una mujer atractiva que obtuvo riqueza y logró codearse con los altos estamentos del poder. En su criterio, en la construcción de la imagen no cuenta “la forma de cómo alcanzó esos logros”, que son cuestionables desde el punto de vista legal y ético.

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