viernes, 4 de diciembre de 2015

El Señor de los Anillos, el frenesí de ser coleccionista de una trilogía

Una enorme criatura se levanta desde las profundidades. Su rostro lleva llamas infernales. Es Balrog y persigue a miembros de la Comunidad del Anillo. Gandalf el Gris se interpone en su camino y le dice: "Tú no puedes pasar”. Escenas como la citada forman parte de la saga cinematográfica El Señor de los Anillos que convirtió a miles de personas en coleccionistas de sus figuras de acción, libros y más. Uno de ellos es el paceño Miguel Ángel Alurralde Flores.
Es tan fanático de la trilogía dirigida por el neozelandés Peter Jackson, basada en los libros de su creador J.R.R. Tolkien, que el anillo de compromiso que le dio a la que hoy es su esposa y las alianzas que intercambiaron al casarse están relacionadas con los personajes. Los aros llevan sus nombres grabados en lengua élfica, idioma de los elfos, personajes prácticamente inmortales y bellos.

Todo comenzó cuando este ingeniero comercial del 42 años vio La Comunidad del Anillo. Sentado en una butaca del cine se dejó cautivar por la historia en la cual el hobbit Frodo, de La Comarca, hereda un anillo mágico que lo llevará a emprender un viaje por la Tierra Media para definir su destino debido a su origen oscuro. Todo bajo la guía del mago Gandalf.
"Me pareció una de las mejores películas que había visto en toda la vida, luego leí los libros de Tolkien (...). La colección comenzó por casualidad, yo ya tenía figuras de acción de otras películas y un amigo, que casualmente es dueño de una tienda de estos objetos, me regaló un orco. Los detalles de su apariencia me parecieron tan increíbles que comencé la colección”, cuenta Alurralde.
De colección

En el dormitorio que le pertenecía cuando vivía con sus padres yace momentáneamente su colección en una repisa sobre las que descansan las más de 80 figuras de acción del Señor de Los Anillos vigiladas por un Balrog de casi medio metro de altura.
Hoy tiene además de las figuras de acción, un escenario, espadas, entre otros objetos. El sonido que emite el Balrog, su pieza más costosa, parece salido directamente del inframundo. Los ojos de los caballos que pertenecen a los nazgul -o nueve jinetes sirvientes del malvado Sauron- se encienden de rojo y el troll lleva controles en la espalda para articular sus movimientos. La pieza que le demandó mayor búsqueda fue la de Théoden, Rey de Rohan.

Alurralde sabe que no es una afición que le atraiga a muchas personas porque les parece un pérdida de tiempo y dinero. Sin embargo, lo suyo es de familia. Su padre fue filatelista y todos sus hermanos son coleccionistas de diferentes objetos.
Pero más allá de la trama apasionante de los libros, y la variedad de críticas e interpretaciones que tiene esta obra de J.R.R Tolkien, a Alurralde lo convenció que ese mundo ficticio tenía una profunda relación con el manejo del poder en el mundo real y aquella conexión que tienen los personajes con la tierra. Tal vez sea por esa razón que sus personajes favoritos sean los ents, pastores del árboles, y en especial el llamado Bárbol.
"Los ents son los protectores y guardianes de la naturaleza, son el espíritu mismo de la tierra. A ello, se suman otros personajes que siempre me han gustado, como los elfos, los guerreros, los trolls”, entre otros.
Una pasión inmortal
El fanatismo por El Señor de los Anillos parece inmune al tiempo. Actualmente, existe un proyecto que busca recaudar fondos, a través de la plataforma en Internet Kickstarter, para construir un hotel en donde se recree los parajes de la Tierra Media. Los libros del 60 aniversario de El Señor de los Anillos saldrán a la venta en la semana del 14 de diciembre y estarán a la venta en Internet.
"Me gustaría que ya que salió la saga de J.R.R Tolkien: El Señor de los Anillos y El Hobbit se hagan películas de los otros libros de su autoría”, añade Alurralde que pretende empezar una colección de El Hobbit.
Tener una colección de este tipo puede costar miles de dólares. En Bolivia, según comenta el coleccionista, hay tres alternativas: comprar por Internet, adquirir los objetos o figuras de acción de las tiendas locales -que por lo general cobran mucho más que el valor real del objeto- o en la feria 16 de Julio en El Alto.
"Busqué por años a Galadriel, la elfa. Cuando estaba a punto de pagar 65 dólares para que me la envíen desde el exterior, la encontré en la feria 16 de Julio y me costo 18 bolivianos, obviamente fuera de su caja y sin sus accesorios. Eso me pasó con varios como, por ejemplo, el Balrog”, detalla Alurralde.
Los personajes más recurrentes en su colección son Gandalf, El Gris y cuando se convierte el Blanco, Gollum/Smeagol y Frodo. Una de las rarezas, es la figura del director Peter Jackson como un hobbit. "Sólo tengo un ent pequeño, me falta el que pertenece a esta colección que es más grande y casualmente mi personaje favorito. Esa es la pieza pendiente que aún busco”, finaliza.



Curiosidades
Un hotel El proyecto Poddit Hole Holidays pretende construir una hogar de hobbit como los que se vieron en la película. La idea es complementar el turismo que se hace en West Stow Pods, condado de Suffolk, Inglaterra. Se busca crear un lugar de vacaciones para los que quieran disfrutar de actividades temáticas de la Tierra Media, en donde se desarrolla la historia del Señor de los Anillos.
WiFi La empresa Spart.io compartió una guía para fabricar una espada. La espada es una réplica de la que usa Frodo en El Señor de los Anillos denominada Sting. Su particularidad es que brilla cuando detecta redes WiFi que no llevan contraseña y así utilizarla.

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