lunes, 16 de noviembre de 2015

Mariaca pinta la primavera en pleno desierto africano

La magia de la primavera en un jardín en medio del desierto africano fue retratada en 12 óleos por la artista visual boliviana Patricia Mariaca. La exposición se presenta hasta el 20 de noviembre en la galería Blanco (avenida Montenegro, E10, San Miguel).
Durante su estadía de cinco años en la ciudad de Nuakchot, Mauritania, en el desierto del Sahara, Mariaca decidió plantar un jardín y, luego, retratarlo en una serie de óleos.
El resultado es la muestra titulada Jardín del desierto que la creadora presenta hoy, a su retorno a Bolivia. "Son cuadros que he traído desde Mauritania. Antes estuve viviendo en Centroamérica; entonces son obras que tratan de interpretar lo que sentí cuando planté mis propias flores en el desierto”, explicó la artista.
Mariaca contó que antes de vivir en África radicó por cinco años en Guatemala, donde la flora es abundante.
"Mauritania era un lugar absolutamente vacío, un desierto total. Entonces, traté, por lo menos para nuestra propia vista familiar, plantar flores en mi jardín, tener un pequeño huerto, cosas que nunca había hecho. Esa alegría de ver crecer las cosas es lo que traté después de poner en los cuadros”, detalló.
La muestra presenta 12 óleos en gran formato, que miden 1,40 por 1,60 metros.
"Son distintos momentos en el día o en la noche de mi jardín. A veces había una luz esplendorosa. La luz del desierto en la noche, las plantas, las hojas y hasta había un árbol que se veían de otra manera. Es un registro de todo eso”, acotó la creadora.
Para Mariaca esta experiencia cambió la propuesta estética que tenía hasta ese momento. "Pienso que son los cuadros más positivos que he hecho porque guardan esa sensación de lo que crece en un lugar muy difícil”, agregó.
La pintora comentó también que se inspiró en los jardines colgantes del rey Nabucodonosor II (600 a.C.). "Estuve leyendo sobre las distintas maneras de sembrar en el desierto y una de las maravillas son los jardines colgantes de Nabucodonosor, que vivía en la antigua Iraq. Yo siempre había estudiado sobre esos jardines pero nunca me había dado cuenta real de lo difícil que era conseguir los jardines más hermosos del mundo en el desierto”, agregó la artista.
En Mauritania, la artista boliviana también desarrolló su proceso creativo en otras áreas visuales -como la videoinstalación- presentando las reflexiones de su propia experiencia migratoria. Esta faceta de la artista será presentada en otra exposición que se inaugurará el 26 de noviembre en el Espacio Simón I. Patiño bajo el título Fragmentos reales de mi memoria inventada.
"Son ya 16 años que no vivo en Bolivia, pero he venido trayendo muestras pequeñas de tanto en tanto. Mostraré mi camino durante ese tiempo en obras que hasta ahora no había traído a Bolivia; es decir, instalación y video”, adelantó.
Para Mariaca esta exposición es más personal porque representa lo que ella sintió al regresar a La Paz. "Estoy tratando de mostrar mis recuerdos, pero interpretados. Sensaciones de lo que he vivido en este tiempo y de cómo trabajé en otros sitios”, finalizó la artista.

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