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miércoles, 16 de enero de 2013

Oruro Leyendas e historias de Oruro son atesoradas en el Museo Minero "Socavón"

Oruro debe su existencia a los ricos minerales encontrados en los alrededores de la ciudad, estas montañas con plata, cobre y estaño tuvieron su época dorada por 1920 con la actividad minera de tres capitalistas poderosos, Simón I. Patiño, Carlos Víctor Aramayo y Mauricio Hochschild, denominados "los Barones del Estaño".

El más famoso fue Simón Patiño, que en 1897 compró la mina La Salvadora, cerca del pueblo de Uncía, al este de Oruro, que posteriormente se convirtió en la fuente de estaño más productiva del mundo.

La fortuna de Patiño, logró el control de aproximadamente el 50 % de la producción de estaño de la nación en 1924. Siendo así Oruro, una ciudad de delicada historia minera, el museo sacro "Socavón" ofrece a propios y extraños un recorrido dentro de la mina Pie de Gallo exhibiendo piezas con mucho valor histórico usadas en el siglo pasado.

Además de contar con infinitas leyendas, tradiciones y mitos que perduran en la ciudad de Oruro.

Para el recorrido hacia la profundidad de la tierra se debe ingresar, previamente al templo del Socavón, donde se encuentra establecido el museo minero

Por un túnel húmedo y angosto se comienza el recorrido descendiendo escalones y a unos pocos pasos de la puerta de ingreso, lo primero que se observa es la recreación de la leyenda del "Chiru Chiru" con una imagen de la Virgen del Socavón de fondo.

Desiderio Ventura, guía del museo, dijo que la mina tiene una profundidad de 120 metros en línea vertical y que el museo hace la representación de los instrumentos que se utilizaban dentro y fuera de las minas.

Llegando a la profundidad de la mina se observa al Tío, ser del inframundo que los trabajadores mineros veneran.

Ventura explicó que los mineros realizan ofrendas, pidiendo permiso para ingresar a trabajar a la mina.

Comentó que las ofrendas principalmente son de hojas de coca, cigarro y algunas bebidas alcohólicas. Resaltó también que el "Tío" no es el diablo aunque las imágenes son similares a las que se identifican como el demonio.

El guía del museo aclaró que se trata de una representación hecha por los mineros para tener una figura a quién agradecerle y pedirle permiso para trabajar en la mina.

Durante la exhibición se observan piezas que datan del siglo pasado que fueron utilizadas para la excavación y recolección de minerales.

Existen también implementos que fueron utilizados en las oficinas de administración de las industrias mineras

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